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domingo, 26 de agosto de 2018

Las que lía mi gata😂

Buenas noches amigos lectores. ¿Qué tal vuestra semana? Yo he estado toda la semana intentando acostumbrarme al nuevo trabajo y la verdad es que ya lo llevo algo mejor.
Esta semana de nuevo no he hecho gran cosa más que trabajar, bueno, yoga si, que me levanto todos los días muy pronto para poder hacer yoga antes del trabajo y empezar el día con buenas energias.
La verdad es que estoy muy contenta, aunque me falte tiempo para escribir, leer o vivir, siento cierta estabilidad en este trabajo y eso hace que este mejor que hace mucho tiempo.
El viernes llegué tan, pero tan cansada, que no pude hacer más que sentarme, intentar leer un rato, y caer en coma profundo. El sabado, después de haberme levantado a las 2 de la tarde y estar un rato de tirada leyendo, me quedé sola un rato en casa y aproveche para ponerme a limpiar, y nada, en principio iba a hacer lo justo,  que tampoco tenía ganas pero, me puse los cascos, la música a todo volumen, y acabé haciendo más de media casa, un rato antes de que llegase mi chico, me fui a duchar y ya a preparar la cena, unos filetes de pollo empanados, que tenía mono, y cuando nos sentamos a cenar y a ver los capítulos de Boruto que teníamos atrasados, llego el gran momento de la semana...
Dejamos abierta la puerta de la terraza para que corriese el aire, pero al estar cenando, con Boruto subtitulado, no estuvimos atentos a los gatos, pues...mi querida, adorada y maldita gata Mecha, se había subido a la barandilla de la terraza y tan tranquila, se fue a la terraza de los vecinos de al lado... claro, al principio la escuchábamos maullar, y mirábamos abajo, ya que dimos vuelta la casa y no estaba, hasta que la vimos al lado.
Pues claro, yo tan tranquila le digo a mi chico, oye churri, ves a llamar a los vecinos y que te den a la gata, y ahí es cuando el me cuenta que se mudaron hace un par de semanas mientras yo estaba en el pueblo...claro, mi gata se sube a la barandilla porque tenemos un sofá en la terraza, en la de al lado no hay ni una silla, asique la cabrona no podía volver a subir.
La que tuvimos que liar, más de una hora hasta que se me ocurrió atar unas cuerdas que usan los gatos para jugar a una cesta de mimbre que usaban de pequeños para dormir, meterle una lata de comida dentro y pasarla a la terraza, confiando en que la gata se subiese a la cesta para traerla a casa, media hora hasta que la convencimos... cuando empecé a subir la cesta con cuidado y manejando bien las cuerdas para q no se volcase, porque a la mínima que de desnivelaba un poco la gata se bajaba, pues se me empezaron a resbalar y mi chico me ayudó. La puñetera estaba sentada en la cesta, apoyando ya las patas en la barandilla. Pasarla en el cesto era dificil, asique mi chico hizo como el amago de soltar la cesta, y la muy perra de la gata dio un salto para subirse a la barandilla y cruzar corriendo a toda velocidad a mi terraza, saltó de la barandilla y entro a esconderse la muy lista...
No os imaginais que mal rato pasamos por la puta de la gata...
Y nada, hoy volvía a estar sola asique he terminado lo que me quedaba de la casa, me he duchado, me he puesto a escribir mientras comía y ahora me sentaré a leer un rato con un rico café, y mañana vuelta al trabajo.
Gracias como siempre por vuestro apoyo y vuestro tiempo. Espero que paseis una feliz semana!!

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