Seguidores

domingo, 28 de junio de 2020

Caos total y tranquilidad absoluta.

Buenas tardes amigos lectores, ¿cómo estáis? Yo la verdad es que hoy vengo un poco acelerada.
No sé como describir esa semana la verdad, ha tenido momentos de caos total, sobre todo en el trabajo, y momentos de tranquilidad absoluta. Lunes y martes trabajé, el martes me acosté muy tarde, ya que al llegar a casa tenía que poner a lavar los uniformes y la ropa que tenía para lavar, porque el miércoles me iba al pueblo a estar con mis papis y mis hermanos. El tema, es que estaba la secadora de una de mis compis puesta, y tenía que esperar a que se secase, igual ella me había dicho que la sacase cuando acabase mi lavadora, pero es que estaba chorreando la ropa. Al final la saqué a las 5 de la mañana y seguía húmeda, pero yo necesitaba la ropa porque volvía el viernes por la mañana, y a mediodía trabajaba, y necesitaba ropa para llevarme al pueblo. 
El miércoles me fui en renfe hasta Azuqueca, a la hora que salía mi madre de trabajar, así me pasaba a buscar y nos íbamos a casa. Pasé el día tranquila, con mi madre y mis hermanos, disfrutando de la familia. Conseguí que mi madre, que no hace lentejas en verano, hiciese una olla para guardármela en tuppers y traérmelas a casa. El confinamiento en sí ya ha sido una mierda, y sin lentejas de mi madre ha sido peor, pero ahora tengo reservas en el congelador, 😁 por las dudas.
Por la noche me quede hasta las tantas hablando con mi hermana, y muerta de calor durmiendo con Luke, mi perro, en el colchón conmigo, la verdad es que necesitaba algo así.
El jueves estuve con mis hermanos por la mañana, luego con mi madre, vino mi adorada vecina con mi sobrino/hermano/niño de mis ojos (su bebé que tiene un mes) a vernos un rato. Por la tarde quería salir con Luke a andar por el campo, pero empezó a llover, granizar... Fue un ratito, pero luego seguía haciendo mucho calor. Cenamos en familia en el patio, y ya sí empezó a refrescar, es más, cuando salí después de cenar con mi vecina a sacar a los perros por el campo, me tuve que poner una sudadera, joder, echaba de menos el frío y eso que el verano acaba de empezar.
El viernes me trajo Gon, el marido de mi madre, por la mañana cuando iba a trabajar, no estuve mucho con el porque está volviendo tarde del trabajo, pero disfruté cada momento, por pequeño que fuese. Llevaba en pie desde las 7 de la mañana, fui a trabajar a mediodía. No es que hubiese mucho trabajo, pero sí caos, siempre hay caos. En principio cerraba todo el finde uno de mis compañeros, parecía que no iba a poder venir y antes de irme me pidieron que me quedase los cierres del finde. Volví a casa, descansé un rato, intenté dormir pero fue casi imposible. La cabeza no dejaba de darme vueltas, Yo sé que necesito las horas y todo eso, pero es que este finde tenía la noche del sábado libre, tenía planes, y se me estaba jodiendo todo, con lo difícil que es tener una noche del fin de semana libre.
Cuando volví a trabajar por la noche, sentía que me iba a dar algo, estaba cansada, enfadada y desilusionada. Pero por una vez, el caos del trabajo me acabó beneficiando a mí. Os juro que no me podía creer cuando llegué por la noche y me confirmaron que al final sí venía mi compañero y yo me libraba de los cierres, aunque me hiciesen falta las horas. Las 2 horas que trabajé fueron las más cortas de mi vida. Salí feliz, y habiendo recuperado mi fin de semana.
El sábado, trabajaba a mediodía, y era libre hasta el domingo, mi chico estaba solo en casa, y vive al lado de mi trabajo, así que me fui a su casa. Pasamos la tarde y la noche juntos, y estuve feliz todo el tiempo. Puedo estar muy enfadada, muy cabreada con el mundo, pero es ver esos ojos y esa sonrisa y todo lo malo se va. Esta mañana he desayunado con el y me ha acompañado al trabajo.
He salido y he venido pitando, he hablado un ratillo con mis compañeras, y me he venido a escribir, Esta noche entro a las 21, tengo que escribir, ducharme, secarme el pelo, tengo que comer, que el otro día dejé descongelando uno de los tuppers de lentejas, pero cuando he llegado, con el calor y todo, pfff, no podía comer, pero creo que le voy a hacer caso a mi hermana y voy a ver si puedo comérmelas frías.
Y quiero dejar todo hecho antes de las 19, que tengo una videollamada con mi padre, mis abuelos, mis tíos y mis hermanos de Argentina, y como no sé cuanto se puede alargar, y yo tengo que salir de casa 20.30 o así, prefiero estar ya preparada, y si acaba pronto, me quedo descansando un rato. 
No me queda mucho más por contaros, a ver si esta semana tengo algo más de tiempo para centrarme en mi y en todo lo que necesito resolver, ya que estos días no he parado y no he tenido tiempo. 
Os voy dejando, que me queda mucho por hacer todavía y el tiempo vuela!.
Espero que os vaya todo bien.
Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
Como ya sabéis, debajo de la descripción del blog está el botoncito para seguir el blog y no perderse nada.
También podéis seguirme en Instagram en la cuenta @reflexiones.de.una.loca
Os leo en los comentarios, tanto en el blog como en instagram, o a la derecha de la pantalla, en el blog, tenéis la opción de mandarme un mail.
Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
Hasta la semana que viene amigos lectores!

lunes, 22 de junio de 2020

Un domingo inesperadamente feliz =)

Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Espero que vaya todo bien. Yo admito que ayer me olvidé por completo del blog, en un ratito entenderéis por qué.
La semana ha ido bien, tranquila. El trabajo ha estado como siempre, y yo estoy cada día más quemada. Martes, miércoles y jueves libraba. Fueron 3 días tranquilos. El martes vi a mi chico, salimos a tomar algo y a cenar por ahí. El miércoles me quedé en casa tranquila, descansando, limpié el baño, estuve con mis compañeras, y poco más. El jueves vino mi osteópata a verme, llevaba sin verla desde que volví al trabajo y ya estaba destrozada de nuevo, y nada, por la tarde salí a pasear con mi chico otro rato y poco más. He pasado los días intentando estar tranquila, pensando en mi y en qué quiero hacer con mi vida. 
Este tiempo ha sido muy difícil, han pasado muchas cosas, y últimamente siento que no estoy siendo yo del todo. He tenido que tomar algunas decisiones que han sido extremadamente difíciles, y siguen siendo difíciles aunque estén tomadas. Pensaba que dejar pasar el tiempo iba a hacer que todo fuese más fácil, pero no lo es, no estoy muy contenta conmigo, pero se hace lo que se puede. Estoy algo perdida la verdad.
El finde trabajaba los 3 días pero sin cierres, viernes y sábado fueron días normales, y llegamos al domingo.
Ahora vais a entender lo que me pasó ayer. El domingo me levanté, me hice el café y me puse a responder whatsapps, al contestar en el grupo que tengo con mi familia, me escribió mi madre por privado. Ayer empezábamos con la "Nueva Normalidad", mi madre me preguntó a qué hora entraba al trabajo y le dije que entraba a las 20 hs, me preguntó si quería ir a comer a casa con ellos, que venían a recogerme y me traían por la tarde al trabajo. Ni me lo pensé, le dije que sí, me duché corriendo, me acabé el café, me preparé y salí a esperarlos. 102 días sin ver a mis padres, ni a mis hermanos. 
No creo que sea capaz de explicar lo bien que me sentí cuando llegaron a recogerme y abracé a mi madre, joder, es que no tengo palabras para explicarlo. Fue como si saliera el sol después de 3 meses de una tormenta horrible. A mis hermanos les dí la sorpresa. Por dios, ¿cómo pueden crecer tanto? Mi hermana está cada día mas hermosa, más loca, y más y más mayor. Pero el cambio que de verdad me impactó fue el de mi hermano. Tres meses sin verle y no solo está más grande y más bonito, sino que le esta saliendo bigote, y le ha cambiado la voz, mi niño tiene voz de hombre... no podía creérmelo. En serio, estaba alucinando. También me llevé unas cuantas muestras de amor en forma de arañazos de Luke, mi perro, que no puede evitar volverse loco cuando me ve, y más después de tanto tiempo. 
Fue un día lleno de emociones, de alegrías y de amor. Hacía mucho que no estaba tan bien y a gusto. Comimos, charlamos, puede que me bebiese unos cuantos tintos con mis padres, y un mojito, pero bueno, era un día para celebrar. Aproveché para ir a ver a mi vecina un ratito, que tuvo hace poquito mas de un mes a mi sobrino adoptivo, y todavía no lo conocía. Durante la tarde de ayer me sentí en casa, contenta, tranquila, sin ansiedad, en familia. 
Al final entre unas cosas y otras, me preguntaron en el trabajo si podía cerrar yo al final, y dije que sí. En principio trabajaba de 20:00 a 22:30, el día que más pronto salía de la semana, después de la gran tarde que había tenido, pero nada, llegué con la hora justa al trabajo, y con el cierre acabé saliendo a la 1 de la mañana, cansada, quemada, pero sin perder la alegría de los buenos momentos del día. Por eso se me fue la cabeza completamente, las cosas pasaron todas muy rápido, y hasta que no estuve en la cama a punto de dormir no me acordé que era domingo, y que no había escrito nada. 
Hoy vuelve a ser un día normal, en mi casa, con mis rayadas, mi ansiedad y mis miles de comederos de cabeza. Miércoles y jueves libro, por lo que me iré a casa de mis padres de nuevo. Un par de días en familia es lo que necesito. 
Éste es el resumen de la semana, no me queda mucho por contaros, sigo necesitando relajar la cabeza, y aclarar mis ideas, pero poco a poco algunas cosas empiezan a aclararse. 
Espero que os vaya todo bien.
Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
Como ya sabéis, debajo de la descripción del blog está el botoncito para seguir el blog y no perderse nada.
También podéis seguirme en Instagram en la cuenta @reflexiones.de.una.loca
Os leo en los comentarios, tanto en el blog como en instagram, o a la derecha de la pantalla, en el blog, tenéis la opción de mandarme un mail.
Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
Hasta la semana que viene amigos lectores!

domingo, 14 de junio de 2020

Toca dar el siguiente paso.

Buenas tardes amigos lectores ¿Cómo estáis? para mí está siendo una semana algo complicada, para variar. 
El lunes era uno de mis días libres, pero al final le cubrí el turno a una compañera, fui a trabajar y a cerrar. Hubo trabajo, salí tarde, cansada... El martes trabajaba un par de horas y salía pronto, algo que no es muy normal. Pasó a buscarme mi chico, y nos vinimos a casa, aprovechando que el miércoles iba a ser mi único día libre. La verdad es que estuve muy bien los días que pasó en casa, tranquila, con menos ansiedad, mas alegre. Hacía tiempo que no venía a dormir un par de días seguidos. Me sentí bien, feliz, contenta. Se quedó conmigo la noche del martes, el miércoles y el jueves hasta que me fui a trabajar. Estar con él en casa me hizo muy bien, hacía tiempo que no estaba tan tranquila y contenta. 
El jueves trabajé un rato por la noche, sin mucho jaleo, y llegó el viernes. El viernes doblaba turno y cerraba, a medio día hubo algo de trabajo, pero no fue algo excesivo, salí cansada y me fui a comer con mi chico, En la tienda me había dado una pequeña crisis de ansiedad de nuevo y no me encontraba muy bien. Me dí cuenta hablando con él, que aunque parezca una tontería, mi trabajo me gusta, no es el trabajo de mis sueños, no es lo que quiero hacer toda mi vida, pero me gusta, y me da confianza. He tenido muchos trabajos a lo largo de mi vida, he trabajado en diferentes sectores, la mayoría de veces por empresas de trabajo temporal, y aunque trabajo bien, y doy lo mejor de mí, todo se acaba, en la mayor parte de sitios somos números, y da igual lo que hagas, más tarde o más temprano se termina. Es la segunda vez que estoy en esta empresa, y aunque para ellos siga siendo un número, para mis jefes directos y el personal de la tienda no lo soy, valoran mi trabajo, mi esfuerzo, y lo reconocen. Para ellos soy Flor, y sé que tengo una estabilidad que en otro sitio no tendría. Pero no avanzo, y la cosa no mejora, Vi el horario de la semana que viene y solo tengo 10 horas, y yo así no puedo estar, no puedo vivir. Creo que me he acostumbrado demasiado a la estabilidad y a poder ser yo, y me da miedo volver a ser solo un número. 
Lo que quiero, lo que necesito, es estabilidad, pero no estancarme como hasta ahora, quiero avanzar, mejorar, me gustaría volver a estudiar, algo que me da miedo, dado que no me suele salir bien, pero esta vez de verdad, quiero hacer lo que me gusta en serio, pero para eso primero necesito poder vivir, y lo veo difícil estando como estoy.
Esa noche cerraba, tuvimos trabajo pero no algo excesivo, en los ratos que no había mucho, pude ir avanzando cosas del cierre, y tenía tantas ganas de irme, que a la hora de cerrar al público, la cocina estaba limpia, todo recogido, a falta de muy poco para terminar. Llegue a casa y caí en la cama.
El sábado volvía a doblar, el problema es que me han vuelto a salir las heridas en los pies que me salen últimamente, nadie sabe el motivo, pero ahí están, me cuesta caminar, y estar de pie, me duelen muchísimo, me pican, y todavía no puedo ir al médico. El turno estuvo bastante bien, aunque tuvimos bastante trabajo, pero nada que no pudiésemos controlar. Volví a casa, preparé la comida, comí, descanse un rato y vuelta a la tienda. Por la noche hubo bastantes picos de trabajo, no era algo constante, pero acababa uno y a los 5 minutos empezaba otro, no pude ayudar mucho a mi compañero con su cierre, los teléfonos no dejaban de sonar, fue un poco caótico la verdad. Cuando salí estaba destrozada, llegué a casa y menos mal que a mediodía había hecho comida de más para cuando llegase por la noche. Cené en la cocina con las chicas, y cuando me vine a la cama directamente caí, me puse un capítulo en lo que me bebía el colacao de antes de dormir y no acabé ninguna de las 2 cosas. Hoy me he levantado medianamente pronto ya que tenía que escribir, pensaba dejar algo preparado en mi día libre, pero con eso de estar con mi chico, preferí aprovechar el tiempo con él. Esta tarde entro a las 19:00, tengo que ducharme y lavarme el pelo, quería dejar esto preparado, no quería subirlo tarde, tengo que comer y ver si me dejo cena preparada. En cuanto acabe de escribir me iré a duchar y a comer.
No me queda mucho más por contaros, solo que no se que hacer, creo que los días libres de esta semana los dedicaré a pensar, a ponerme en marcha. Llevo demasiado tiempo estancada y es hora de empezar a cambiar. Pero esta vez en serio. Sé que los cambios me dan miedo, y que este último año me he tenido que amoldar a muchos, pero ya es el momento de dar el siguiente paso.
Espero que os vaya todo bien.
Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
Como ya sabéis, debajo de la descripción del blog está el botoncito para seguir el blog y no perderse nada.
También podéis seguirme en Instagram en la cuenta @reflexiones.de.una.loca
Os leo en los comentarios, tanto en el blog como en instagram, o a la derecha de la pantalla, en el blog, tenéis la opción de mandarme un mail.
Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
Hasta la semana que viene amigos lectores!

domingo, 7 de junio de 2020

Odio la normalidad.

Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Yo aquí sigo, con mucho estrés y demasiada ansiedad.
Esta semana al final sólo he librado un día en el trabajo, me he comido 5 cierres en 6 días trabajados, bueno, esta noche es el quinto, y ayer, que era el único día que salía pronto, me quedé una hora más para ayudar, hubo un nivel de trabajo como hace tiempo que no teníamos, bueno, lo que era un sábado normal antes del confinamiento, pero siendo menos de la mitad de personal.
La verdad es que creía que el volver a la normalidad en el trabajo, con horas, cierres, librando un día a la semana... me iba a hacer bien, iba a estar más distraída y la ansiedad iba a bajar, pero es todo lo contrario. Mucho trabajo, poco personal, demasiado agobio. 
Estos días la ansiedad me ha tenido demasiado irascible, las emociones van y vienen como quieren, he estado haciendo mucha meditación para intentar estar mejor pero ni eso me ayuda.
El único día libre de esta semana fue el miércoles, estaba con la ansiedad por las nubes, y había quedado con mi chico, él estaba intentando animarme, por la tarde nos íbamos a ver, pero yo me porté como una gilipollas. Resulta que él me estaba diciendo que sabía como animarme, que luego vería por qué lo decía y cosas así, y a mí, cuándo estoy en este estado, eso de dejarme con la intriga no es buena idea, me crea más ansiedad, me enfadé con el, me puse súper borde... estaba muy cabreada, y todo era porque el día anterior me había ido a comprar un regalo, un cojín - peluche con forma de emoji 😘. De verdad que me sentí fatal, fui una idiota, pero no soy capaz de controlarme cuando estoy así. Sinceramente, me ha encantado, sabéis que una de las cosas que más me gustan son los peluches, y aquí tengo pocos, pero en casa de mis padres tengo guardados todos los peluches que he tenido a lo largo de mi vida, nunca he tirado ni uno, bueno, faltan 3 si no me equivoco, porque mis hermanos me los han robado, pero a ellos se lo perdono, mientras no me roben más. Me sentí tan mal en ese momento por como me había portado, que mi chico se pensó que no me había gustado, pero la verdad es que duermo abrazada a ese cojín desde que me lo regaló, me tiene enamorada😍.
Últimamente, casi no tengo ganas ni de escribir, la cabeza no para, está a mil, pero mi cuerpo va lento. Estoy cansada, no tengo ni tiempo para quedar con la osteópata, teniendo los horarios a última hora, con tanto cambio de horario, no puedo avisarle con tiempo para cuadrar, vuelvo a sentir que vivo agotada, en el trabajo estoy super activa y todo bien, pero es estar en casa y joder, es horrible.
El día a día se me hace muy pesado la verdad, los momentos en los que realmente me siento mejor, aunque a veces la ansiedad me juegue malas pasadas, son cuando salgo a pasear o a tomar algo con mi chico, o cuando viene a casa. También cuando paso un rato con las chicas, esté como esté, siempre acabo riendo. 
De  nuevo estoy desconectando de la gente, y eso que estamos en la fase 1 y no he visto a casi nadie, estoy más tiempo hablando con mi chico y mis compañeros de trabajo, que con nadie.
Poco más me queda que contaros. estoy desganada, y con demasiadas cosas en la cabeza, mi concentración es prácticamente nula.
Espero que os vaya todo bien.
Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
Como ya sabéis, debajo de la descripción del blog está el botoncito para seguir el blog y no perderse nada.
También podéis seguirme en Instagram en la cuenta @reflexiones.de.una.loca
Os leo en los comentarios, tanto en el blog como en instagram, o a la derecha de la pantalla, en el blog, tenéis la opción de mandarme un mail.
Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
Hasta la semana que viene amigos lectores!

lunes, 1 de junio de 2020

Volviendo a la normalidad, o eso parece...

Buenas tardes amigos lectores, ¿cómo estáis?. Os pido perdón por el retraso al subir la entrada, pero es que la semana ha sido un poco agotadora, lo que debería haber sido una buena semana por la vuelta al trabajo, ha acabado siendo un caos.
Lunes y martes estuve algo mas tranquila de la ansiedad, pero nerviosa por las ganas de volver al trabajo. 
El lunes vino a verme una amiga, pasamos la tarde juntas, salimos a pasear y nos juntamos un rato con mi chico, paseamos y la verdad es que estuve bastante bien. Mi amiga se quedó a dormir y el martes pasamos el día juntas, fuimos a tomar algo, así aprovechaba y celebraba mi último día sin trabajar, y por la noche se fue a su casa.
El miércoles llegó el gran día, es verdad que solo trabajaba 2 horas al medio día, pero tenía ganas, volver medianamente a la normalidad, trabajar, no estar encerrada todo el día o salir solo a pasear en los horarios establecidos, o ir a tomar algo, realmente me apetecía volver a sentirme útil, trabajar, ver a mis compañeros, pero claro, aunque sigo contenta por la vuelta, sabía que la paz por volver iba a desaparecer en algún momento y el estrés iba a aparecer de nuevo. Llegué, me dieron el cursillo que me tenían que dar sobre las medidas de prevención extraordinarias por la situación, y vuelta al trabajo. La verdad es que de mi tienda han sacado a poca gente del ERTE, a los 3 de cocina, 1 encargada y 2 repartidores. Otros 3 repartidores y 1 de sala que ya estaban fuera porque habían estado en la otra tienda. También tenemos 3 repartidores de la otra tienda, 1 encargada de la otra tienda, y 1 gerente de no sé donde la verdad. Somos muy poco personal y está habiendo más trabajo del que nos esperábamos, es un caos.
El reencuentro con mis compañeros ha estado bastante bien, la verdad es que los echaba de menos y todo, aún así echo en falta a todos los que no están. Ese día fue solo un rato y no estuvo mal. Por la tarde quedé con mi chico, salimos a pasear a las 20 hs y fuimos a tomar algo, y... bueno, resulta que tengo una pequeña gran fobia, las arañas... que haría yo sin él o sin mis amigas, que el martes estaban visitando a sus familias y no estaban en casa😅😂😂. Resulta que apareció una araña en mi habitación, y claro, no puedo acercarme, me dan pánico, y de matarla ya ni hablamos. Tuvo que venir mi chico a buscarme a casa para matarla, vio otra al lado de la verja de la ventana que suelo abrir y no podía matarla, así que está cerrada y abro la otra, y ya que estábamos, había otra en la entrada de casa, en la calle... es alucinante, lo siento, pero es que no puedo con ellas. Mi chico tiene que estar hasta las narices de mi, como mis padres o mis amigas😂 es más fuerte que yo, no puedo evitarlo.
El jueves libraba, me quedé en casa y por la tarde salí de nuevo a dar un paseo con mi chico y a tomar algo. Fue un día un poco complicado porque me volvió a subir la ansiedad muchísimo y bueno, al final más o menos la controlé, volví pronto a casa a cenar y a dormir, que el viernes empezaba lo bueno, o eso se suponía.
El viernes trabajaba un rato a medio día, y por la noche, además cerraba. Parece que la previsión de ventas era mas baja de lo que hay en realidad, y por eso de los 3 que somos en cocina, cada uno libraba un día del fin de semana. A medio día bueno, tuvimos trabajo, pero algo normal, y sin problemas, salí y fui a comer a casa de mi chico con su familia y pasamos la tarde muy bien. Empecé a sentir que volvía a la rutina, a la normalidad, me sentía bien. La noche en cambio, bueno, demasiado trabajo, poco personal, imaginaros, la vuelta a la normalidad que tan bien me estaba haciendo, y que iba a ser una vuelta a medias, ya que solo vuelve a la normalidad el trabajo, pasó a ser una vuelta a la normalidad al 90% incluyendo el estrés por el trabajo como si no hubiese pasado unos 74 días encerrada en mi casa sin poder salir ni trabajar. Salí casi a las 2 de la mañana, agotada, cabreada... 
El sábado volvía a doblar, y pasó algo parecido. A medio día todo bastante bien, volví a casa, comí, me eché la siesta, me duché y volví al trabajo. mi rutina de siempre. Bueno, vi una araña detrás de la puerta de mi habitación, menos mal que llegaba una de mis amigas y la mató😅. Por la noche hubo también mucho trabajo, pero fue algo mejor, además no cerraba yo, y cuando salí vino a buscarme mi chico y se vino a dormir a casa, el domingo lo tenía libre y hace mucho que no viene a dormir, entre el confinamiento y mi ansiedad no viene a casa mucho. La verdad es que me hacía falta pasar un día así, con él. Aún así la ansiedad me jugó una mala pasada, pero con el a mi lado no es tan malo, por eso ayer no me veía capaz de sentarme y escribir, menos teniéndolo en casa, y la verdad es tenía ganas de aprovechar el tiempo con él. Por la tarde salimos a pasear y por la noche se fue a casa. Bueno, y estando en casa en mi habitación me dio por ver otra araña, que mató mi chico, y anoche entré al baño y había otra...y todos dormían y mi chico no estaba... cerré la puerta y me fui al baño de mis compañeras... Vaya semana, ahora vivo paranoica en mi casa viendo arañas por todos lados, es una tortura😅😂 y sí, se que soy muy dramática con el tema, pero es que no puedo evitarlo.
Me espera una semana bastante dura, pero bueno, de eso ya hablaré el domingo, esta semana si que va a ser normalidad 100% en cuanto a trabajo se refiere.
Espero que os vaya todo bien.
Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
Como ya sabéis, debajo de la descripción del blog está el botoncito para seguir el blog y no perderse nada.
También podéis seguirme en Instagram en la cuenta @reflexiones.de.una.loca
Os leo en los comentarios, tanto en el blog como en instagram, o a la derecha de la pantalla, en el blog, tenéis la opción de mandarme un mail.
Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
Hasta la semana que viene amigos lectores!