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domingo, 25 de octubre de 2020

Nos despedimos volviendo a la normalidad

     Buenas tardes amigos lectores ¿Cómo estáis? Yo por fin he salido del aislamiento, vuelto al trabajo y a mi vida normal.

    En instagram os he ido contando que tal la semana, la limpieza, las cositas nuevas para la casa... Con todo eso estoy muy contenta la verdad. Pero lo que me ha hecho realmente feliz estas semanas ha sido trabajar en la nueva web. Si amigos, por fin, el domingo que viene, a estas horas, estaréis viendo el post de la semana en la web, podréis ver todas las cosas nuevas que he preparado, contarme que os ha parecido...
   La verdad es que ha sido una semana difícil, he trabajado muchísimo, me he frustrado, me he enfadado, y por momentos pensé que no lo iba a conseguir, pero hoy os puedo decir que sí, que he podido, que me ha costado años, esfuerzo, estrés, pero está todo listo.

   Por lo demás, la semana ha ido tranquila, el miércoles vino mi chico a casa, después de 2 semanas y media sin verle. El jueves trabajaba por la mañana, y como era cuponeo, se vino conmigo. Cuando acabé fuimos al parque corredor, y os prometo que no soy muy de ir de comprar y mirar mucho en las tiendas. Soy mas de ir sabiendo bien lo que quiero, entrar, cogerlo e irme, pero el otro día necesitaba estar fuera, no tenía muy claro lo que quería, solo que quería renovar o mejorar algunas cosas en casa. Pasé por unas cuantas tiendas, estuve más de una hora dando vueltas por el chino, imprimiendo las fotos... Lo volví loco al pobre de tanta vuelta, al final compramos algo para comer en casa, y por la tarde fui al chino del barrio a por otro par de cosas que me faltaban. Pero ya está todo colocado, y yo mucho mas feliz.

   La vuelta al trabajo ha sido algo dura pero a la vez gratificante, ya que es la mayor muestra de vuelta a la normalidad, y la mayor prueba ante el nuevo comienzo que tengo delante. Estas semanas he trabajado muchísimo en la web y mis redes, pero ahora tengo que ser capaz de no perder el ritmo mientas vuelvo al trabajo.
   El viernes se me hizo algo pesada la noche, la verdad, volviendo a trabajar en tienda, el tiempo se me hizo eterno, pero bueno, he comprobado que no he perdido práctica. Pude ver por fin a mi jefe, os juro que en la vida he echado de menos a un jefe en un trabajo, pero a este sí. Las cosas en la tienda vuelven a ser normales, ha vuelto el buen rollo. Os confieso que iba algo desganada, mientras andaba a la tienda no podía dejar de pensar en que quería volver a casa, hacerme un chocolate caliente y tirarme en el sofá con una manta a ver una peli o algo. Pero es lo de siempre, nunca tengo ganas de ir, luego llego allí y cuando empiezo a trabajar se me pasa.
   Solemos estar trabajando de buen rollo, si que hay algunos momentos de agobio, de estrés y eso, pero siempre entre risas. Vivo quejándome de mis compañeros, pero en el fondo los echaba de menos.
   El sábado fue mi primer cierre después de la baja, lo bueno es que aunque sea fin de semana, cerramos como un día de diario, no más tarde, así que no se me ha hecho tan pesado.

    En resumen, la semana ha ido bastante bien, y estoy deseando comprobar que soy capaz de no perder el ritmo con todos mis proyectos. Estoy muy nerviosa y emocionada por el lanzamiento de la web, y espero de verdad que os guste.

   Por esta semana ya os voy dejando en paz, en un ratito me iré a trabajar, y en principio lunes y martes libro, y aprovecharé para seguir trabajando y ultimando los detalles para que el domingo salga todo perfecto.

   Gracias por haber estado aquí todo este tiempo, por haber seguido el blog y por acompañarme en este camino, hoy aquí nos despedimos, es el fin de una etapa de mi vida, y me alegro de que hayáis llegado hasta aquí conmigo, y espero que me acompañéis en esta nueva etapa, que será mil veces mejor.

 Espero que os vaya todo bien.
   Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
   Como ya sabéis, debajo de la descripción del blog está el botoncito para seguir el blog y no perderse nada.
   También podéis seguirme en Instagram en la cuenta @reflexiones.de.una.loca
   Os leo en los comentarios, tanto en el blog como en instagram, o a la derecha de la pantalla, en el blog, tenéis la opción de mandarme un mail.
   Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
   Hasta la semana que viene amigos lectores.

domingo, 18 de octubre de 2020

Confinada, productiva y aburrida.

     Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Yo por suerte estoy bien, aunque muy aburrida.
    El domingo pasado, no lo puse en el blog, pero si os lo conté por instagram, me llamaron del hospital para decirme que había dado positivo en la PCR. Admito que ese día me dio un pequeño bajón, 10 días más de baja mínimo, seguir encerrada....
    Aún así la semana ha sido bastante productiva. Me leí uno de los libros que tenía pendientes, y ahora me estoy releyendo uno de mis libros favoritos, os he contado cuales son los planes que tengo para este proyecto, y lo que quiero hacer. He empezado a escribir los relatos que dentro de poco (espero) empezaré a subir. 

    Miércoles y jueves admito que no he trabajado en nada, pero es que el miércoles (lo conté por instagram, y hasta os he subido un pequeño vídeo a Ig Tv ) hice una limpieza a fondo de mi habitación. En principio iba a ordenar los cajones y el armario y a tirar algo de ropa que ya no uso, ya que vivo guardando ropa que luego no me pongo nunca, pero una cosa me iba llevando a otra y acabé cambiando por completo la habitación. Uno de mis vecinos me hizo el favor de sacar las bolsas de ropa y basura porque me estaba volviendo loca, sin poder salir, ordenando, y con la entrada hasta arriba de bolsas.
    Me siento genial después de la limpieza. y me quedan las bolsas de debajo de la cama, que en estos días intentaré hacerla, aunque eso ya es poco, el día de la limpieza solo las coloqué un poco por encima. Además, ese día, se colaron 3 moscas en mi habitación que no hacen más que pelearse, o quererse... no lo tengo muy claro, y se han convertido en mis compañeras de habitación, da igual que les deje todo abierto para que se vayan, ellas siguen aquí, y me tienen algo estresada.

    El jueves, después de la paliza del día anterior, me levanté, desayuné tranquilamente en el sofá, me duché, puse una lavadora, y me quedé vagueando un poco la verdad, no he parado desde que me fui de vacaciones hace casi 3 semanas, y me iba una semana. Todo el tiempo he estado trabajando, o con cursos, y necesitaba un día de desconectar. Por la tarde vino mi chico a traerme compra, que ya estaba bajo mínimos y no puedo salir. Tenía muchísimas ganas de verlo, pero verlo y no poder acercarme a el, o darle un abrazo... pfff, es duro. Vale que soy una persona a la que le gusta estar sola la mayoría del tiempo, estoy bien estando sola, pero hasta yo necesito vida social, y siempre que estoy con el estoy muy a gusto y contenta. Tengo unas ganas locas de poder volver a salir y hacer mi vida. Si me dijeseis que estoy mala, me encuentro mal o algo, a lo mejor no es tan difícil, pero es que yo me encuentro perfectamente, y el estar encerrada se me hace más difícil, aunque es verdad que prefiero sentirme bien a estar mala, no tener síntomas se agradece bastante.

    El viernes ya volví a la normalidad, empecé a preparar esta entrada, seguí leyendo y con los relatos, y mi encierro a vuelto a su normalidad, aunque con la habitación más recogida y yo más a gusto. Primero la limpieza de las cosas que tengo en el pueblo, ahora la de aquí, y no os imagináis lo bien que me siento. Siento que me he liberado de muchas cosas, haber tirado cosas que hace años que están guardadas ocupando sitio y que por uno u otro motivo no era capaz de tirar. Cosas que ya no valían de nada, que solo traían recuerdos, y la mayoría, cosas que no debería recordar. Otros me traían muy buenos recuerdos de una época un poco más feliz de mi vida, pero no necesitaba guardar tantas cosas de esos momentos. Las cosas más importantes de esos momentos están en mi casa, y en mi corazón, y son cosas que no voy a olvidar nunca, entonces, de que me sirve guardar una caja llena de trastos que no voy a ver, ni a usar, más que en las mudanzas que haga a lo largo de mi vida.

    Ahora me siento bien, he tirado un montón de cosas, he puesto algo de orden en mi vida en medio del caos en el que estoy viviendo. Por fin estoy haciendo cosas que me gustan, que me hacen feliz, he vuelto a leer, y lo más importante, a escribir, y por primera vez no estoy cabreada o frustrada porque algo no me salga bien, veo avances, me siento bien con lo que hago. Y de verdad creo que eso es lo más importante.

    También os cuento que la página del nuevo blog está casi a punto. La lanzaré cuando vaya a empezar a subir relatos. No os preocupéis, que cuando vaya sabiendo la fecha y eso os iré avisando, solo espero que os guste. Confieso que para mí está siendo algo difícil, no estoy acostumbrada a plataformas tan complejas como a la que nos vamos, pero sinceramente creo que el esfuerzo merece la pena y que está quedando mejor que nunca. 

    Esta semana no me queda mucho más por contaros, espero no tardar mucho en tener los relatos acabados y empezar con todo lo nuevo. No os imagináis la ilusión que me hace todo esto.

    Espero que os vaya todo bien.
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   Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
   Hasta la semana que viene amigos lectores.

domingo, 11 de octubre de 2020

Confinada...

    Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Yo confieso que estoy un poco aburrida.
   La semana pasada ya os conté el problemilla que había en casa, y a lo largo de la semana algo más he ido informando por instagram. Dos de mis compañeras de piso dieron positivo en covid, lo que implica que yo haya pasado una semana sin relacionarme con el mundo, encerrada en mi habitación. Acabé los cursos, sigo buscando cursos nuevos, sigo trabajando en todos esos cambios que quiero hacer. El martes lo veréis más claro, en el post que tengo preparado para instagram. El balance de la semana, quitando el aislamiento social, no está tan mal. Voy por el segundo libro esta semana, estoy empezando a preparar cositas nuevas, y cogiendo fuerzas para lo que se viene.
   Lo que si me ha fastidiado más esta semana, es que volvía mi jefe a la tienda, y aunque a veces me cabree, me saque de mis casillas y me estrese, lo echaba de menos. Con toda la gente que ha pasado por la tienda estos meses, tantos jefes, cada unos con las cosas a su manera, necesitábamos que volviese. Volver a la normalidad, a trabajar a nuestra manera. Fueron unos cuantos compañeros, el día que se reincorporó, con tartas y merienda a darle la bienvenida, me hubiese gustado muchísimo ir, pero me tenía que quedar encerrada. 
   El lunes me tuve que ir hasta el pueblo porque cuando llamé al centro de salud para pedir la baja y hablar con el médico, me dijeron que estaba dada de baja en mi médico. Arreglamos el problema y el martes tenía que volver a llamar para que me dieran cita para hablar con mi médico. El martes me dieron cita para el viernes, Por suerte ha vuelto mi jefe, y en vez de exigirme la baja ya o ponerme horas sin justificar, como ya había pasado en mi tienda con la jefa que teníamos temporalmente y algunos compañeros, él tuvo en cuenta la situación y no me ha puesto ninguna pega. El viernes fue una mañana intensa, sabéis que no tengo cobertura en mi casa. Dejé el móvil lo más cerca posible de la ventana, mientras seguía trabajando en el sofá, cada vez que sonaba (que por una vez en mi vida lo dejé con sonido y no en silencio como lo tengo siempre) me tenía que levantar a ver quien era o si era un mensaje de llamada perdida por la cobertura. Me dijeron que me llamaría sobre las 11:52, a eso de las 13:10 llamé y me dijeron que hasta las 15:00 podía llamarme, a las 14:00 más o menos, salí a esperar en la calle la llamada porque la cobertura es horrible hasta al lado de la ventana, al poco de llamar yo, me habían llamado, pero me saltó la notificación mas tarde, y nada, me quedé en la calle esperando y llamando cada poco tiempo a ver si había suerte.
   Mi médica me preparó la baja, me mandó a hacerme el PCR esa tarde, y me dijo que el martes me llamaba, si el PCR salía negativo, el mismo martes me daba el alta. Mi jefe, como buen previsor que es, en el horario de la semana me puso a librar lunes y martes, así, puede darme horas en la semana, contando con qué me reincorpore el miércoles. Yo supongo que sí, tengo bastante fe en dar negativo, a pesar de la situación en casa, y de que mis compañeras no son capaces de quedarse encerradas en sus habitaciones, pero ambas han tenido síntomas leves, y han estado algo jodidas. Yo soy la que siempre está mala y tengo las defensas por los suelos, además peor las tenía, ya que cuando la primera me dijo que había dado positivo, yo estaba con la regla, debería de ser la que peor ha estado, y no he tenido ningún síntoma, y he estado bien todo el tiempo.
   Os seguiré contando por instagram o facebook como sigue esto y si el miércoles por fin puedo volver a recuperar mi vida, y a ver a mi novio, que a el le han hecho la prueba rápida, ya que el finde estuvo aquí, y llevaba toda la semana encerrado en su habitación en su casa. El jueves se empezó a encontrar mal. El viernes fue al medico, le hicieron la rápida y dio negativo.
   La espera se me va a hacer larga, pero la semana se me ha hecho corta, quería hacer mil cosas, pero al final entre leer y trabajar en todo esto, no he hecho nada de todo lo demás, aún así ha sido una semana productiva.
   En casa me he cuidado mucho, apenas he salido de la habitación, cada vez que salía, siempre con mascarilla, era al baño o a la cocina cuando no había nadie a hacer la comida o la cena, lavándome las manos siempre antes de volver a la habitación, fregando a parte lo que usaba, secándolo y guardándolo, en vez de dejarlo con el resto de cosas. Se me ha hecho duro la verdad. A mi con la ansiedad me cuesta llevar la mascarilla, y aún así siempre la llevo en la calle y el trabajo, pero me cuesta respirar, y ya tener que usarla en casa cada vez que salgo... A veces hasta se me olvida quitármela cuando vuelvo.
   Pues eso,  la semana ha sido muy productiva para unas cosas y nada para otras. No me queda nada más por contaros, o eso creo.
   Espero que os vaya todo bien.
   Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
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   Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
   Hasta la semana que viene amigos lectores.

domingo, 4 de octubre de 2020

Muy buena semana, finde horrible.

    Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Os confieso que mi semana hasta el viernes iba genial.
  He estado de vacaciones, haciendo el entrenamiento de Conviértete en Redactor Digital de Sara Pellicer y la verdad es que estoy súper feliz. Estoy aprendiendo muchísimo, y cuánto más aprendo, más me gusta. 
  La semana la he pasado entre los vídeos de las clases, apuntes, e intentando poner en práctica lo que aprendo.  Además he decidido cuidarme y mimarme un poco, que me hacía falta. Así que, fui al podólogo, que mis pies estaban al límite pobres, y vino mi osteópata a verme. Mi ciática y mis cervicales lo agradecieron muchísimo.  Aunque admito que el día que vino la osteópata poco hice, me dejó medio destrozada y para colmo me bajó la regla, trabajé muy poquito, y me acosté muy pronto. 
  El viernes me dieron una de las mejores noticias que podían darme, ¡la semana que viene vuelve mi jefe a la tienda!. Si vieseis la que liamos en los grupos de whatsapp que tenemos (sí, tenemos demasiados y no se por qué, cada día hay más) En la vida he visto a mis compañeros o a mí tan felices por algo que tuviese que ver con nuestro trabajo, fui a comer con mi chico, a comprar unas cosas, y a casa.
  El problema vino por la noche, cuando una de mis compañeras de piso vino a informarme de que había dado positivo en covid. Yo el médico lo tengo en el pueblo, ya que no puedo empadronarme donde vivo, y el ambulatorio está cerrado, el lunes veré a donde tengo que llamar y si me dan la baja preventiva. El problema no es que haya dado positivo, que le puede pasar a cualquiera, el problema es que en vez de quedarse encerrada en su habitación, sigue saliendo. 
  Se que no he hablado mucho de todo lo que está pasando por el tema Covid, creo que bastante oímos a diario, pero no sé, todo lo que está pasando en mi casa me está dando mucho que pensar. Al final, yo, que casi no salgo a la calle más que para ir a trabajar, que no quedo con mis amigos, salvo el lunes que vino mi mejor amigo a casa a formatearme el ordenador, y que además acababa de dar negativo en el PCR y fue el primer día después de estar como 15 días confinado. No veo a mis amigos, no salgo, siempre voy con la mascarilla puesta (a pesar de la ansiedad que me provoca) y el gel a mano, mantengo las distancias de seguridad con la gente...y ahora tengo que estar encerrada en mi habitación, no puedo ni ir a la cocina a cocinar o fregar sin correr riesgos, salgo hasta para ir al baño con la mascarilla.
  Una semana que estaba siendo maravillosa ha acabado conmigo de los nervios, menos mal que estaba mi chico aquí para animarme, porque el bajón que me dio ayer fue muy serio, volvió la ansiedad fuerte, la desesperación, las ganas de llorar y de no querer seguir con nada, porque, ¿para qué?. 
  Sí, soy una persona que se ahoga en un vaso de agua, a la mínima me da el bajón, en vez de analizar la situación, y de ver que puedo o no puedo hacer, que depende de mí, me da por pensar en porque estoy en esta situación, pero solo en lo que depende de mí, es decir, en como he llegado hasta aquí y en todas las malas decisiones que he tomando para estar aquí y no en otro sitio, cuando el pasado ya está, las decisiones que tomé no puedo cambiarlas, lo que puedo cambiar es mi futuro, puedo trabajar mi presente, cómo estoy haciendo, para cambiar de vida, pero ahora mismo aunque quiera, hay cosas que no puedo cambiar, como dónde vivo. Podría irme a otra habitación en un piso, pero no tendría la libertad que tengo aquí, estaría con gente que no conozco, mi chico no podría venir tanto como viene. El cambio tendría que ser irme con él, o irme sola, algo que es más difícil, pero admito que me gustaría vivir sola una temporada, creo que es una de las mejores formas para conocerse a uno mismo, para aprender y mejorar, y una experiencia por la que todos tenemos que pasar. Lamentablemente hoy en día es algo bastante difícil.
Por otro lado, estoy con todo esto del entrenamiento, intentando mejorar, cambiar y crecer y aunque me cuesta mucho, cada día estoy mas convencida de lo que quiero, a pesar de que vivir en una habitación, descansar, trabajar, y hacerlo todo en el mismo sitio es muy difícil y me cuesta a veces mantener las cosas separadas, pero bueno, poco a poco, se que al final todo va a ir mejor.
  Y por esta semana ya os dejo tranquilos, perdonad mis desvaríos, pero me he dejado llevar por la situación, y por como me siento.
   Espero que os vaya todo bien.
   Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
   Como ya sabéis, debajo de la descripción del blog está el botoncito para seguir el blog y no perderse nada.
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   Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
   Hasta la semana que viene amigos lectores.