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domingo, 4 de octubre de 2020

Muy buena semana, finde horrible.

    Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Os confieso que mi semana hasta el viernes iba genial.
  He estado de vacaciones, haciendo el entrenamiento de Conviértete en Redactor Digital de Sara Pellicer y la verdad es que estoy súper feliz. Estoy aprendiendo muchísimo, y cuánto más aprendo, más me gusta. 
  La semana la he pasado entre los vídeos de las clases, apuntes, e intentando poner en práctica lo que aprendo.  Además he decidido cuidarme y mimarme un poco, que me hacía falta. Así que, fui al podólogo, que mis pies estaban al límite pobres, y vino mi osteópata a verme. Mi ciática y mis cervicales lo agradecieron muchísimo.  Aunque admito que el día que vino la osteópata poco hice, me dejó medio destrozada y para colmo me bajó la regla, trabajé muy poquito, y me acosté muy pronto. 
  El viernes me dieron una de las mejores noticias que podían darme, ¡la semana que viene vuelve mi jefe a la tienda!. Si vieseis la que liamos en los grupos de whatsapp que tenemos (sí, tenemos demasiados y no se por qué, cada día hay más) En la vida he visto a mis compañeros o a mí tan felices por algo que tuviese que ver con nuestro trabajo, fui a comer con mi chico, a comprar unas cosas, y a casa.
  El problema vino por la noche, cuando una de mis compañeras de piso vino a informarme de que había dado positivo en covid. Yo el médico lo tengo en el pueblo, ya que no puedo empadronarme donde vivo, y el ambulatorio está cerrado, el lunes veré a donde tengo que llamar y si me dan la baja preventiva. El problema no es que haya dado positivo, que le puede pasar a cualquiera, el problema es que en vez de quedarse encerrada en su habitación, sigue saliendo. 
  Se que no he hablado mucho de todo lo que está pasando por el tema Covid, creo que bastante oímos a diario, pero no sé, todo lo que está pasando en mi casa me está dando mucho que pensar. Al final, yo, que casi no salgo a la calle más que para ir a trabajar, que no quedo con mis amigos, salvo el lunes que vino mi mejor amigo a casa a formatearme el ordenador, y que además acababa de dar negativo en el PCR y fue el primer día después de estar como 15 días confinado. No veo a mis amigos, no salgo, siempre voy con la mascarilla puesta (a pesar de la ansiedad que me provoca) y el gel a mano, mantengo las distancias de seguridad con la gente...y ahora tengo que estar encerrada en mi habitación, no puedo ni ir a la cocina a cocinar o fregar sin correr riesgos, salgo hasta para ir al baño con la mascarilla.
  Una semana que estaba siendo maravillosa ha acabado conmigo de los nervios, menos mal que estaba mi chico aquí para animarme, porque el bajón que me dio ayer fue muy serio, volvió la ansiedad fuerte, la desesperación, las ganas de llorar y de no querer seguir con nada, porque, ¿para qué?. 
  Sí, soy una persona que se ahoga en un vaso de agua, a la mínima me da el bajón, en vez de analizar la situación, y de ver que puedo o no puedo hacer, que depende de mí, me da por pensar en porque estoy en esta situación, pero solo en lo que depende de mí, es decir, en como he llegado hasta aquí y en todas las malas decisiones que he tomando para estar aquí y no en otro sitio, cuando el pasado ya está, las decisiones que tomé no puedo cambiarlas, lo que puedo cambiar es mi futuro, puedo trabajar mi presente, cómo estoy haciendo, para cambiar de vida, pero ahora mismo aunque quiera, hay cosas que no puedo cambiar, como dónde vivo. Podría irme a otra habitación en un piso, pero no tendría la libertad que tengo aquí, estaría con gente que no conozco, mi chico no podría venir tanto como viene. El cambio tendría que ser irme con él, o irme sola, algo que es más difícil, pero admito que me gustaría vivir sola una temporada, creo que es una de las mejores formas para conocerse a uno mismo, para aprender y mejorar, y una experiencia por la que todos tenemos que pasar. Lamentablemente hoy en día es algo bastante difícil.
Por otro lado, estoy con todo esto del entrenamiento, intentando mejorar, cambiar y crecer y aunque me cuesta mucho, cada día estoy mas convencida de lo que quiero, a pesar de que vivir en una habitación, descansar, trabajar, y hacerlo todo en el mismo sitio es muy difícil y me cuesta a veces mantener las cosas separadas, pero bueno, poco a poco, se que al final todo va a ir mejor.
  Y por esta semana ya os dejo tranquilos, perdonad mis desvaríos, pero me he dejado llevar por la situación, y por como me siento.
   Espero que os vaya todo bien.
   Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
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   Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
   Hasta la semana que viene amigos lectores.

  

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