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domingo, 25 de octubre de 2020

Nos despedimos volviendo a la normalidad

     Buenas tardes amigos lectores ¿Cómo estáis? Yo por fin he salido del aislamiento, vuelto al trabajo y a mi vida normal.

    En instagram os he ido contando que tal la semana, la limpieza, las cositas nuevas para la casa... Con todo eso estoy muy contenta la verdad. Pero lo que me ha hecho realmente feliz estas semanas ha sido trabajar en la nueva web. Si amigos, por fin, el domingo que viene, a estas horas, estaréis viendo el post de la semana en la web, podréis ver todas las cosas nuevas que he preparado, contarme que os ha parecido...
   La verdad es que ha sido una semana difícil, he trabajado muchísimo, me he frustrado, me he enfadado, y por momentos pensé que no lo iba a conseguir, pero hoy os puedo decir que sí, que he podido, que me ha costado años, esfuerzo, estrés, pero está todo listo.

   Por lo demás, la semana ha ido tranquila, el miércoles vino mi chico a casa, después de 2 semanas y media sin verle. El jueves trabajaba por la mañana, y como era cuponeo, se vino conmigo. Cuando acabé fuimos al parque corredor, y os prometo que no soy muy de ir de comprar y mirar mucho en las tiendas. Soy mas de ir sabiendo bien lo que quiero, entrar, cogerlo e irme, pero el otro día necesitaba estar fuera, no tenía muy claro lo que quería, solo que quería renovar o mejorar algunas cosas en casa. Pasé por unas cuantas tiendas, estuve más de una hora dando vueltas por el chino, imprimiendo las fotos... Lo volví loco al pobre de tanta vuelta, al final compramos algo para comer en casa, y por la tarde fui al chino del barrio a por otro par de cosas que me faltaban. Pero ya está todo colocado, y yo mucho mas feliz.

   La vuelta al trabajo ha sido algo dura pero a la vez gratificante, ya que es la mayor muestra de vuelta a la normalidad, y la mayor prueba ante el nuevo comienzo que tengo delante. Estas semanas he trabajado muchísimo en la web y mis redes, pero ahora tengo que ser capaz de no perder el ritmo mientas vuelvo al trabajo.
   El viernes se me hizo algo pesada la noche, la verdad, volviendo a trabajar en tienda, el tiempo se me hizo eterno, pero bueno, he comprobado que no he perdido práctica. Pude ver por fin a mi jefe, os juro que en la vida he echado de menos a un jefe en un trabajo, pero a este sí. Las cosas en la tienda vuelven a ser normales, ha vuelto el buen rollo. Os confieso que iba algo desganada, mientras andaba a la tienda no podía dejar de pensar en que quería volver a casa, hacerme un chocolate caliente y tirarme en el sofá con una manta a ver una peli o algo. Pero es lo de siempre, nunca tengo ganas de ir, luego llego allí y cuando empiezo a trabajar se me pasa.
   Solemos estar trabajando de buen rollo, si que hay algunos momentos de agobio, de estrés y eso, pero siempre entre risas. Vivo quejándome de mis compañeros, pero en el fondo los echaba de menos.
   El sábado fue mi primer cierre después de la baja, lo bueno es que aunque sea fin de semana, cerramos como un día de diario, no más tarde, así que no se me ha hecho tan pesado.

    En resumen, la semana ha ido bastante bien, y estoy deseando comprobar que soy capaz de no perder el ritmo con todos mis proyectos. Estoy muy nerviosa y emocionada por el lanzamiento de la web, y espero de verdad que os guste.

   Por esta semana ya os voy dejando en paz, en un ratito me iré a trabajar, y en principio lunes y martes libro, y aprovecharé para seguir trabajando y ultimando los detalles para que el domingo salga todo perfecto.

   Gracias por haber estado aquí todo este tiempo, por haber seguido el blog y por acompañarme en este camino, hoy aquí nos despedimos, es el fin de una etapa de mi vida, y me alegro de que hayáis llegado hasta aquí conmigo, y espero que me acompañéis en esta nueva etapa, que será mil veces mejor.

 Espero que os vaya todo bien.
   Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
   Como ya sabéis, debajo de la descripción del blog está el botoncito para seguir el blog y no perderse nada.
   También podéis seguirme en Instagram en la cuenta @reflexiones.de.una.loca
   Os leo en los comentarios, tanto en el blog como en instagram, o a la derecha de la pantalla, en el blog, tenéis la opción de mandarme un mail.
   Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
   Hasta la semana que viene amigos lectores.

domingo, 18 de octubre de 2020

Confinada, productiva y aburrida.

     Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Yo por suerte estoy bien, aunque muy aburrida.
    El domingo pasado, no lo puse en el blog, pero si os lo conté por instagram, me llamaron del hospital para decirme que había dado positivo en la PCR. Admito que ese día me dio un pequeño bajón, 10 días más de baja mínimo, seguir encerrada....
    Aún así la semana ha sido bastante productiva. Me leí uno de los libros que tenía pendientes, y ahora me estoy releyendo uno de mis libros favoritos, os he contado cuales son los planes que tengo para este proyecto, y lo que quiero hacer. He empezado a escribir los relatos que dentro de poco (espero) empezaré a subir. 

    Miércoles y jueves admito que no he trabajado en nada, pero es que el miércoles (lo conté por instagram, y hasta os he subido un pequeño vídeo a Ig Tv ) hice una limpieza a fondo de mi habitación. En principio iba a ordenar los cajones y el armario y a tirar algo de ropa que ya no uso, ya que vivo guardando ropa que luego no me pongo nunca, pero una cosa me iba llevando a otra y acabé cambiando por completo la habitación. Uno de mis vecinos me hizo el favor de sacar las bolsas de ropa y basura porque me estaba volviendo loca, sin poder salir, ordenando, y con la entrada hasta arriba de bolsas.
    Me siento genial después de la limpieza. y me quedan las bolsas de debajo de la cama, que en estos días intentaré hacerla, aunque eso ya es poco, el día de la limpieza solo las coloqué un poco por encima. Además, ese día, se colaron 3 moscas en mi habitación que no hacen más que pelearse, o quererse... no lo tengo muy claro, y se han convertido en mis compañeras de habitación, da igual que les deje todo abierto para que se vayan, ellas siguen aquí, y me tienen algo estresada.

    El jueves, después de la paliza del día anterior, me levanté, desayuné tranquilamente en el sofá, me duché, puse una lavadora, y me quedé vagueando un poco la verdad, no he parado desde que me fui de vacaciones hace casi 3 semanas, y me iba una semana. Todo el tiempo he estado trabajando, o con cursos, y necesitaba un día de desconectar. Por la tarde vino mi chico a traerme compra, que ya estaba bajo mínimos y no puedo salir. Tenía muchísimas ganas de verlo, pero verlo y no poder acercarme a el, o darle un abrazo... pfff, es duro. Vale que soy una persona a la que le gusta estar sola la mayoría del tiempo, estoy bien estando sola, pero hasta yo necesito vida social, y siempre que estoy con el estoy muy a gusto y contenta. Tengo unas ganas locas de poder volver a salir y hacer mi vida. Si me dijeseis que estoy mala, me encuentro mal o algo, a lo mejor no es tan difícil, pero es que yo me encuentro perfectamente, y el estar encerrada se me hace más difícil, aunque es verdad que prefiero sentirme bien a estar mala, no tener síntomas se agradece bastante.

    El viernes ya volví a la normalidad, empecé a preparar esta entrada, seguí leyendo y con los relatos, y mi encierro a vuelto a su normalidad, aunque con la habitación más recogida y yo más a gusto. Primero la limpieza de las cosas que tengo en el pueblo, ahora la de aquí, y no os imagináis lo bien que me siento. Siento que me he liberado de muchas cosas, haber tirado cosas que hace años que están guardadas ocupando sitio y que por uno u otro motivo no era capaz de tirar. Cosas que ya no valían de nada, que solo traían recuerdos, y la mayoría, cosas que no debería recordar. Otros me traían muy buenos recuerdos de una época un poco más feliz de mi vida, pero no necesitaba guardar tantas cosas de esos momentos. Las cosas más importantes de esos momentos están en mi casa, y en mi corazón, y son cosas que no voy a olvidar nunca, entonces, de que me sirve guardar una caja llena de trastos que no voy a ver, ni a usar, más que en las mudanzas que haga a lo largo de mi vida.

    Ahora me siento bien, he tirado un montón de cosas, he puesto algo de orden en mi vida en medio del caos en el que estoy viviendo. Por fin estoy haciendo cosas que me gustan, que me hacen feliz, he vuelto a leer, y lo más importante, a escribir, y por primera vez no estoy cabreada o frustrada porque algo no me salga bien, veo avances, me siento bien con lo que hago. Y de verdad creo que eso es lo más importante.

    También os cuento que la página del nuevo blog está casi a punto. La lanzaré cuando vaya a empezar a subir relatos. No os preocupéis, que cuando vaya sabiendo la fecha y eso os iré avisando, solo espero que os guste. Confieso que para mí está siendo algo difícil, no estoy acostumbrada a plataformas tan complejas como a la que nos vamos, pero sinceramente creo que el esfuerzo merece la pena y que está quedando mejor que nunca. 

    Esta semana no me queda mucho más por contaros, espero no tardar mucho en tener los relatos acabados y empezar con todo lo nuevo. No os imagináis la ilusión que me hace todo esto.

    Espero que os vaya todo bien.
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   Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
   Hasta la semana que viene amigos lectores.

domingo, 11 de octubre de 2020

Confinada...

    Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Yo confieso que estoy un poco aburrida.
   La semana pasada ya os conté el problemilla que había en casa, y a lo largo de la semana algo más he ido informando por instagram. Dos de mis compañeras de piso dieron positivo en covid, lo que implica que yo haya pasado una semana sin relacionarme con el mundo, encerrada en mi habitación. Acabé los cursos, sigo buscando cursos nuevos, sigo trabajando en todos esos cambios que quiero hacer. El martes lo veréis más claro, en el post que tengo preparado para instagram. El balance de la semana, quitando el aislamiento social, no está tan mal. Voy por el segundo libro esta semana, estoy empezando a preparar cositas nuevas, y cogiendo fuerzas para lo que se viene.
   Lo que si me ha fastidiado más esta semana, es que volvía mi jefe a la tienda, y aunque a veces me cabree, me saque de mis casillas y me estrese, lo echaba de menos. Con toda la gente que ha pasado por la tienda estos meses, tantos jefes, cada unos con las cosas a su manera, necesitábamos que volviese. Volver a la normalidad, a trabajar a nuestra manera. Fueron unos cuantos compañeros, el día que se reincorporó, con tartas y merienda a darle la bienvenida, me hubiese gustado muchísimo ir, pero me tenía que quedar encerrada. 
   El lunes me tuve que ir hasta el pueblo porque cuando llamé al centro de salud para pedir la baja y hablar con el médico, me dijeron que estaba dada de baja en mi médico. Arreglamos el problema y el martes tenía que volver a llamar para que me dieran cita para hablar con mi médico. El martes me dieron cita para el viernes, Por suerte ha vuelto mi jefe, y en vez de exigirme la baja ya o ponerme horas sin justificar, como ya había pasado en mi tienda con la jefa que teníamos temporalmente y algunos compañeros, él tuvo en cuenta la situación y no me ha puesto ninguna pega. El viernes fue una mañana intensa, sabéis que no tengo cobertura en mi casa. Dejé el móvil lo más cerca posible de la ventana, mientras seguía trabajando en el sofá, cada vez que sonaba (que por una vez en mi vida lo dejé con sonido y no en silencio como lo tengo siempre) me tenía que levantar a ver quien era o si era un mensaje de llamada perdida por la cobertura. Me dijeron que me llamaría sobre las 11:52, a eso de las 13:10 llamé y me dijeron que hasta las 15:00 podía llamarme, a las 14:00 más o menos, salí a esperar en la calle la llamada porque la cobertura es horrible hasta al lado de la ventana, al poco de llamar yo, me habían llamado, pero me saltó la notificación mas tarde, y nada, me quedé en la calle esperando y llamando cada poco tiempo a ver si había suerte.
   Mi médica me preparó la baja, me mandó a hacerme el PCR esa tarde, y me dijo que el martes me llamaba, si el PCR salía negativo, el mismo martes me daba el alta. Mi jefe, como buen previsor que es, en el horario de la semana me puso a librar lunes y martes, así, puede darme horas en la semana, contando con qué me reincorpore el miércoles. Yo supongo que sí, tengo bastante fe en dar negativo, a pesar de la situación en casa, y de que mis compañeras no son capaces de quedarse encerradas en sus habitaciones, pero ambas han tenido síntomas leves, y han estado algo jodidas. Yo soy la que siempre está mala y tengo las defensas por los suelos, además peor las tenía, ya que cuando la primera me dijo que había dado positivo, yo estaba con la regla, debería de ser la que peor ha estado, y no he tenido ningún síntoma, y he estado bien todo el tiempo.
   Os seguiré contando por instagram o facebook como sigue esto y si el miércoles por fin puedo volver a recuperar mi vida, y a ver a mi novio, que a el le han hecho la prueba rápida, ya que el finde estuvo aquí, y llevaba toda la semana encerrado en su habitación en su casa. El jueves se empezó a encontrar mal. El viernes fue al medico, le hicieron la rápida y dio negativo.
   La espera se me va a hacer larga, pero la semana se me ha hecho corta, quería hacer mil cosas, pero al final entre leer y trabajar en todo esto, no he hecho nada de todo lo demás, aún así ha sido una semana productiva.
   En casa me he cuidado mucho, apenas he salido de la habitación, cada vez que salía, siempre con mascarilla, era al baño o a la cocina cuando no había nadie a hacer la comida o la cena, lavándome las manos siempre antes de volver a la habitación, fregando a parte lo que usaba, secándolo y guardándolo, en vez de dejarlo con el resto de cosas. Se me ha hecho duro la verdad. A mi con la ansiedad me cuesta llevar la mascarilla, y aún así siempre la llevo en la calle y el trabajo, pero me cuesta respirar, y ya tener que usarla en casa cada vez que salgo... A veces hasta se me olvida quitármela cuando vuelvo.
   Pues eso,  la semana ha sido muy productiva para unas cosas y nada para otras. No me queda nada más por contaros, o eso creo.
   Espero que os vaya todo bien.
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   Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
   Hasta la semana que viene amigos lectores.

domingo, 4 de octubre de 2020

Muy buena semana, finde horrible.

    Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Os confieso que mi semana hasta el viernes iba genial.
  He estado de vacaciones, haciendo el entrenamiento de Conviértete en Redactor Digital de Sara Pellicer y la verdad es que estoy súper feliz. Estoy aprendiendo muchísimo, y cuánto más aprendo, más me gusta. 
  La semana la he pasado entre los vídeos de las clases, apuntes, e intentando poner en práctica lo que aprendo.  Además he decidido cuidarme y mimarme un poco, que me hacía falta. Así que, fui al podólogo, que mis pies estaban al límite pobres, y vino mi osteópata a verme. Mi ciática y mis cervicales lo agradecieron muchísimo.  Aunque admito que el día que vino la osteópata poco hice, me dejó medio destrozada y para colmo me bajó la regla, trabajé muy poquito, y me acosté muy pronto. 
  El viernes me dieron una de las mejores noticias que podían darme, ¡la semana que viene vuelve mi jefe a la tienda!. Si vieseis la que liamos en los grupos de whatsapp que tenemos (sí, tenemos demasiados y no se por qué, cada día hay más) En la vida he visto a mis compañeros o a mí tan felices por algo que tuviese que ver con nuestro trabajo, fui a comer con mi chico, a comprar unas cosas, y a casa.
  El problema vino por la noche, cuando una de mis compañeras de piso vino a informarme de que había dado positivo en covid. Yo el médico lo tengo en el pueblo, ya que no puedo empadronarme donde vivo, y el ambulatorio está cerrado, el lunes veré a donde tengo que llamar y si me dan la baja preventiva. El problema no es que haya dado positivo, que le puede pasar a cualquiera, el problema es que en vez de quedarse encerrada en su habitación, sigue saliendo. 
  Se que no he hablado mucho de todo lo que está pasando por el tema Covid, creo que bastante oímos a diario, pero no sé, todo lo que está pasando en mi casa me está dando mucho que pensar. Al final, yo, que casi no salgo a la calle más que para ir a trabajar, que no quedo con mis amigos, salvo el lunes que vino mi mejor amigo a casa a formatearme el ordenador, y que además acababa de dar negativo en el PCR y fue el primer día después de estar como 15 días confinado. No veo a mis amigos, no salgo, siempre voy con la mascarilla puesta (a pesar de la ansiedad que me provoca) y el gel a mano, mantengo las distancias de seguridad con la gente...y ahora tengo que estar encerrada en mi habitación, no puedo ni ir a la cocina a cocinar o fregar sin correr riesgos, salgo hasta para ir al baño con la mascarilla.
  Una semana que estaba siendo maravillosa ha acabado conmigo de los nervios, menos mal que estaba mi chico aquí para animarme, porque el bajón que me dio ayer fue muy serio, volvió la ansiedad fuerte, la desesperación, las ganas de llorar y de no querer seguir con nada, porque, ¿para qué?. 
  Sí, soy una persona que se ahoga en un vaso de agua, a la mínima me da el bajón, en vez de analizar la situación, y de ver que puedo o no puedo hacer, que depende de mí, me da por pensar en porque estoy en esta situación, pero solo en lo que depende de mí, es decir, en como he llegado hasta aquí y en todas las malas decisiones que he tomando para estar aquí y no en otro sitio, cuando el pasado ya está, las decisiones que tomé no puedo cambiarlas, lo que puedo cambiar es mi futuro, puedo trabajar mi presente, cómo estoy haciendo, para cambiar de vida, pero ahora mismo aunque quiera, hay cosas que no puedo cambiar, como dónde vivo. Podría irme a otra habitación en un piso, pero no tendría la libertad que tengo aquí, estaría con gente que no conozco, mi chico no podría venir tanto como viene. El cambio tendría que ser irme con él, o irme sola, algo que es más difícil, pero admito que me gustaría vivir sola una temporada, creo que es una de las mejores formas para conocerse a uno mismo, para aprender y mejorar, y una experiencia por la que todos tenemos que pasar. Lamentablemente hoy en día es algo bastante difícil.
Por otro lado, estoy con todo esto del entrenamiento, intentando mejorar, cambiar y crecer y aunque me cuesta mucho, cada día estoy mas convencida de lo que quiero, a pesar de que vivir en una habitación, descansar, trabajar, y hacerlo todo en el mismo sitio es muy difícil y me cuesta a veces mantener las cosas separadas, pero bueno, poco a poco, se que al final todo va a ir mejor.
  Y por esta semana ya os dejo tranquilos, perdonad mis desvaríos, pero me he dejado llevar por la situación, y por como me siento.
   Espero que os vaya todo bien.
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   Hasta la semana que viene amigos lectores.

  

domingo, 27 de septiembre de 2020

Pueblo, cursos, avances.

       Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis esta semana? Yo la verdad es que estoy muy contenta.
   He tenido muy pocas horas en la tienda, cosa que no me hace mucha gracia, pero esta semana me ha venido muy bien. He podido ir al pueblo a ver a mis padres y mis hermanos y seguir aprendiendo mucho con los cursos que estoy haciendo. Más sabiendo que la semana pasada estuve de vacaciones y que a a partir de mañana tengo otra semana de vacaciones, y descansar del trabajo y seguir con todo esto me hace muy bien.
   Estando en el pueblo he hecho un par de cursos bastante interesantes. Uno de ellos no es algo que me guste demasiado, pero si es algo que me sirve mucho, pero las clases online eran demasiado largas, y para un par de días que estaba en casa, quería disfrutar de mi familia. El problema de esas clases era que más de la mitad de la clase eran ejemplos, y el profesor contando su vida, que, para motivar a la gente, está muy bien, pero a mi me empezó a desmotivar. Y eso no me viene bien ahora mismo, es verdad que podría ser interesante, y ayudarme mucho con todo esto, pero no es imprescindible, y no me viene bien obligarme a hacer cosas que no me gusten mucho cuando hay tantas que me motivan cada día más, y me gustan.
   Estoy muy contenta con todo lo que estoy haciendo, trabajando más duro que nunca, haciendo muchos cambios, y los que quedan. No tengo tiempo prácticamente para nada, pero bueno, la verdad es que me hace muy feliz. Nunca había sido tan productiva como ahora, y me siento mejor que nunca.
   El lunes empiezo el que probablemente sea el curso más importante de los que voy a hacer, ya os iré contando, pero estoy súper ilusionada y con unas ganas locas de empezar.
   Otro cambio que probablemente veáis, dentro de no mucho espero, será el cambio de plataforma de este blog. Es algo que estoy planteándome muy seriamente, pero primero quero seguir con los cambios en instagram, y empezar los de facebook. Por cierto, ¿Qué os parecen los cambios en instagram? ¿Os habéis dado cuenta de que ha desaparecido de la página de facebook casi todo lo que había? ¿Tenéis ganas de ver más cambios?. Yo tengo muchas ganas de que los veáis, y de saber que os parecen.
   Me gustaría que me contaseis que os parecen, escuchar vuestras ideas, consejos y todo lo que queráis darme para poder seguir creciendo día a día como estoy haciendo ahora.
   Este finde, que si trabajo los 3 días por la noche, cosa que no he hecho en toda la semana, ya que he tenido 2 días de cuponeo, que fueron lunes y jueves. El viernes fue mi primer turno en tienda como tal, y con cierre, y el resto del finde salgo medianamente pronto.
   La semana que viene no me iré a ningún lado, si todo sale bien estaré trabajando y estudiando a diario, preparando muchas cositas, y un día vendrá a verme mi mejor amigo y a ayudarme a formatear el ordenador, que va siendo hora. Así a lo mejor empieza a ir mejor, cosa que agradecería ahora que lo uso muchísimo para todo esto, y que me puedo tirar horas para hacer una sola cosa porque tarda mucho.
   Poco más me queda por contaros esta semana amigos, me gusta poder compartir mi felicidad y mis avances con vosotros, igual o más que cuando he compartido mis tristezas y mis malos momentos.
   Espero que os vaya todo bien.
   Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
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   Hasta la semana que viene amigos lectores.




domingo, 20 de septiembre de 2020

Vacaciones, campo y mucho trabajo.

Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis?. Yo la verdad es que he pasado una semana maravillosa.
He tenido la semana de vacaciones, y me he ido con mi chico a la parcela de sus padres, a pasar unos días de relax, campo y desconexión.
La verdad es que he estado trabajando casi todos los días en mis proyectos, disfrutando de la paz que te da el campo y del aire puro. He descansado muchísimo, he avanzado bastante, y me he sentido muy bien. He pasado unos días increíbles con mi chico, y de verdad que he disfrutado un montón.
Los que me seguís en instagram, habréis visto que he empezado a grabar stories, la verdad es que me da mucha vergüenza, lo paso un poco mal, y tengo que grabarlos veinte veces hasta que me medio convencen para subirlos, la mayoría de las veces ni miro a la cámara porque de verdad que lo paso fatal, pero bueno, poco a poco me iré acostumbrando.
Además de trabajar y de disfrutar, aproveché para acabar de leer un libro que había dejado a medias, ya que leer es una de las cosas que más me gusta en este mundo y muy poco lo estoy haciendo. Entre el trabajo y los bajones, llevaba tiempo sin leer. Cuando empecé la trilogía que acabé el otro día, los 2 primeros libros me volaron, hacía tiempo que no leía así, y con el tercero empecé igual, pero el agobio del trabajo y los malos momentos que he estado pasando me hicieron dejar de leer, y por fin esta semana lo acabé, y estoy deseando seguir con tantos libros pendientes que tengo.
Sigo buscando cursos que poder hacer para seguir aprendiendo y avanzando, y todos los proyectos que tengo van tomando forma, algunos solo en mi mente por ahora, pero no van a tardar en empezar a ser reales.
También quise practicar el curso de fotografía móvil, pero la cámara manual de mi móvil no es muy buena y bueno...supongo que en algún momento le pillaré el truco.
Hoy empezaré uno o dos cursos, uno al que me apunté ayer, y otro de youtube, y el 28 empiezo otro al que me apunté ayer. Son 3 cursos super interesantes. Ya os contaré más de ellos, por el momento tengo que empezarlos.
El miércoles por la noche vinieron a la parcela el mejor amigo de mi chico (y compañero mío de trabajo) y su hermana. Cenamos juntos, nos tomamos un mojito, y nos divertimos bastante. Nos acostamos bastante tarde, y con eso de que me estoy levantando medianamente pronto, yo estaba agotada, y se me había levantado migraña, a parte de que estoy algo fastidiada de la cervicales y eso ayuda. El jueves me levanté lo más pronto que pude pero me volví a la cama después de desayunar algo y tomarme algo para el dolor. No llegue a dormirme pero descansé lo suficiente como para que la migraña se fuese. Aproveché que estaban los 3 con la play y me fui al porche a disfrutar del aire puro y trabajar. Después de comer seguí un rato trabajando cuanto todos se fueron a dormir la siesta.
Por la tarde fuimos a comprar, y después de cenar estuvimos jugando a juegos de beber. La verdad es que todo fueron risas, hasta que nos dio por ponernos con las gafas de VR. Yo de por sí en la parcela lo paso fatal, hay muchísimas arañas y a mí me dan pánico. Si a eso le sumamos un juego de VR en el que vas en una montaña rusa, cosa que también me da pánico, y que hay fantasmas, payasos (que me dan fobia) y cosas así, pues imaginaros... Y eso que mi chico me dijo que no jugase, pero fui de valiente...valiente gilipollas, no acabe ni la pantalla que me había tocado, las gafas me marean, y estaba acojonada, no os voy a engañar. Esa noche lo pasé fatal. Volví a irme a la cama con migraña, no tuve pesadillas de milagro, pero pfff, de verdad que lo pasé muy mal. Después de eso jugamos una partida al Pictionary, todos dibujamos fatal, fue un caos, pero mereció la pena.
Ellos se volvieron el viernes por la mañana, nosotros después de comer nos pusimos a recoger, y a probar un juego de golf de VR que se había comprado mi chico para probarlo allí. La vuelta a casa nos pilló con la tormenta, pasamos por su casa a dejar a la perra, que nos llevamos a la parcela, que allí está más a gusto que en casa porque tiene más libertad, y vinimos a casa. Me dediqué a ducharme en condiciones, aunque me quedé sin agua caliente en medio de la ducha y casi me da algo, y a recoger y colocar todo lo que me llevé.
El sábado se fue mi chico a su casa, y yo volví a ponerme a trabajar, y a escribir.
La semana ha sido genial, veremos qué tal se da la semana que viene ahora. Como tengo pocas horas y días libres, mañana después del cuponeo me voy al pueblo a ver a mis padres, y vuelvo el jueves que trabajo por la mañana también.
Poco me queda por contaros de esta semana. ¿Qué tal habéis pasado vosotros la semana?
Espero que os vaya todo bien.
Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
Como ya sabéis, debajo de la descripción del blog está el botoncito para seguir el blog y no perderse nada.
También podéis seguirme en Instagram en la cuenta @reflexiones.de.una.loca
Os leo en los comentarios, tanto en el blog como en instagram, o a la derecha de la pantalla, en el blog, tenéis la opción de mandarme un mail.
Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
Hasta la semana que viene amigos lectores.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Cambios, proyectos y felicidad.

Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis?. Os cuento que esta semana para mí ha sido increíble.
La semana pasada os conté lo de la aplicación de 21 días challange, y que había hecho el de gratitud y el de afirmaciones positivas. Al acabarlos empecé el de productividad. Lo que ha pasado es que entre el reto y lo que pasó con mi nueva nevera, que os parecerá una tontería, pero para mí fue un antes y un después, algo a cambiado, y he sido yo. No os voy a decir que madrugo todos los días porque no, sabéis que vuelvo muy tarde de trabajar, y me cuesta dormir. Pero esta semana, además de mi trabajo en la tienda, he trabajado muchísimo en casa.
Llevo toda mi vida queriendo ser escritora, y hace años que no escribo, para obligarme a escribir más abrí el blog, y al final sigo igual, solo que os cuento mi vida. Pues encontré un pequeño taller de escritura en Youtube que me devolvió la ilusión por escribir, hice el taller, hice un curso online también de fotografía móvil, iba a empezar a escribir relatos, pero al final puede que salga una pequeña novela de mi idea. Es la primera vez en mi vida que no me frustro delante de una hoja en blanco, la primera vez que estoy haciendo las cosas bien. 
Ha sido una semana dura, me levanto medianamente pronto, aunque no mucho, me pongo con cursos y luego con la novela, voy a trabajar, y quitando ayer que o me dormía una pequeña siesta, y digo pequeña, no llegué a dormir ni media hora, o lo iba a pasar fatal en la tienda, no he dormido siesta ningún día por muy cansada que estuviese. Solo ayer vi a mi chico, y porque mañana empiezan mis vacaciones, nos vamos unos días a su parcela y teníamos que hacer la compra.
Me he sentido bien toda la semana, es verdad que he echado mucho de menos el pasar tiempo con mi chico o tener un poquito más de vida social, pero quiero primero acostumbrarme a esto, y luego ya me lo tomaré con más calma.
No os puedo decir cuando, pero entre medias de todo esto, quiero escribir relatos para poder subir, está semana practicaré lo aprendido en el curso de fotografía, bueno, lo que me deje mi móvil que no es mucho. También quiero empezar a quitarme el miedo de los vídeos. Soy una persona muy tímida y vergonzosa, y mi autoestima no está muy allá. Salir hablando delante de una cámara me da pánico, intentaré empezar, por lo menos, a grabas stories y quitarme el miedo. En un futuro me gustaría abrir el canal de Youtube, pero por ahora vamos paso a paso. Quiero mejorar la cuenta de insta, y el blog. Estoy abierta a escuchar todas las ideas que tengáis. Lo de contar mi vida está bien, para mí por lo menos, es mejor que llevar un diario, me ayuda a desahogarme y pensar. Pero quiero empezar por mejorar las fotos que subo a insta y por subir cosas más seguido, no solo cuando subo el blog. Una vez la cuenta de Instagram vaya mejor y este más trabajado, pasaré a ver si ya tengo relatos para ir subiendo a al blog. Youtube es un proyecto más a largo plazo, pero bueno, por ahora estoy contenta y tomándome las cosas con calma.
Siempre que dejo todo abandonado es porque quiero hacerlo todo y lo quiero hacer ya, y las cosas así no salen, y yo acabo frustrada y cabreada, con los ánimos por los suelos. Por primera vez en mi vida he decidido tener paciencia conmigo y tomarme las cosas con calma. Estoy más motivada que nunca, estoy contenta, de mejor humor.
En el trabajo ha ido como siempre, cansada, mucho trabajo, el horno sigue roto, no sé, es un caos, pero bueno, hasta eso lo he llevado mejor, he ido a trabajar con una sonrisa todos los días, con cara de estar cansada porque llevaba todo el día trabajando en casa, pero feliz, muy feliz.
Creo que esto es todo, ha sido una gran semana, estoy aprendiendo muchísimo, y estoy muy contenta por todo lo que estoy haciendo, y tengo más ganas que nunca. Mi mayor problema ha sido siempre tener paciencia infinita con todo el mundo y no tener nada de paciencia conmigo. Esta vez tengo paciencia de sobra, espero, y en vez de querer hacerlo todo ya, quiero disfrutar del proceso, quiero ir con calma, me da igual cuanto tarde, pero quiero hacer lo que me gusta, y sentirme bien.
Espero que os vaya todo bien.
Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
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Hasta la semana que viene amigos lectores.

domingo, 6 de septiembre de 2020

Semana intensa y productiva.

Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Yo ésta semana he estado mucho más tranquila, y he descansado bastante después del caos de la semana pasada.
Bueno, el lunes decidí que no iba a poner alarmas, que iba a dormir todo lo que pudiese, pero fue imposible. Me despertó una de mis compis a las 10 y algo de la mañana porque había movida. El hijo de mi compi y la novia estaban discutiendo y se lió la de dios en casa. Salí de la habitación tranquila intentando calmar los ánimo. Cuando parecía que todo estaba tranquilo me volví a la cama sin poder dormir, y al rato empezó todo de nuevo, y ya salí cabreada, pegando gritos e intentando poner orden. Me puse a limpiar la habitación, moví todos los muebles, saqué las bolsas de debajo de la cama, puse una lavadora, vamos, lo normal en un día libre. Por la tarde, y con la cosa mas calmada en casa, vino mi chico, fuimos a hacer compra y poco más.
El martes también libraba, y pasé el día tranquilo en casa con mi chico, bueno, esa era la intención. Resulta que llevo tiempo buscando una nevera para mi habitación, por eso de que desaparecen cosas. En un principio iba a ser una nevera pequeña para poder tener bebida aquí y poco más, pero desde que me desapareció el helado, hemos buscado neveras grandes, y así me quito de problemas. Pues él encontró una por wallapop por 30€ pero tenía la puerta rota, queríamos ir a verla pero no nos convencía y seguimos buscando. Él ya había hablado con la chica por la nevera, pero dejamos de hablar. La chica le escribió que si la queríamos nos la regalaba, si íbamos ese día a buscarla. Estamos sin coche, pero era cerca de casa, bueno a unos 500 metros, y allá que fuimos. La verdad es que la mujer de la nevera era un encanto, y alquila una habitación, así qué estuve hablando con ella, aunque no me acaba de convencer ya que la habitación es muy pequeña.
El caso es que decidimos traernos la nevera y ver si podíamos arreglarla. La bajamos de un 3 piso sin ascensor, la trajimos hasta casa con un carrito de estos de la compra pequeño y una tabla de madera para que el carrito aguantase y no se cerrase o partiese, y la limpiamos a fondo. La puerta se caía, la dejamos con unos cartones abajo para que se sujetase, y la verdad es que va genial, pero a mi me ponía muy nerviosa lo de la puerta y me dio el bajón, sentía que nada me salía bien, pero ahí estaba mi chico para darme ánimos. Pensamos mil formas de arreglarla, busqué recambios pero no encontré. El problema era que, en la parte de abajo de la puerta, donde va el enganche que la sujeta, se había partido y había un agujero.
El miércoles cuponeaba por la mañana pero no trabajaba más, mi chico me acompañó, me ayudó, y a la vuelta a casa lo invité a comer en un bar. Volvimos a casa y mi chico habló con sus padres por el tema de la nevera, a ellos se les ocurrió ver si se podía cambiar el sentido de apertura de la puerta, al parecer se puede hacer en casi todas las neveras, cosa que yo no sabía.
El jueves yo entraba a las 8 de la tarde a trabajar, y mi chico se volvía a su casa. La cosa es que cuando su padre volviese de trabajar venía a casa a ver si podía arreglar la nevera. Les tuve que dejar aquí e irme a trabajar, al final pudieron cambiar el sentido de apertura de la nevera y ahora la puerta no se cae y abre y cierra genial. Por la noche se acercó mi chico a traerme las llaves de casa al trabajo. Cuando llegué del cierre, me traje todo lo que tenía en la nevera de la cocina a la de la habitación.
La verdad es que el tema de la nevera os parecerá una tontería, pero para mí ha significado mucho, necesitaba que algo me saliese bien. Últimamente siento que todo me sale mal, estoy cada día mas agobiada y con ganas de mandar tanto mi trabajo como mi casa a la mierda, me apetece estar encerrada sola o con mi chico. Y del tema económico mejor ni hablemos, estoy muy agobiada, y esta pequeña victoria me ha levantado en ánimo un montón.
El viernes descansé por la mañana y por la noche fui a la tienda. Estaba en turno hasta las 12 de la noche, porque volvía mi compañero, el que estaba de baja, y cerraba él. Fue una noche rara y graciosa. La semana pasada una de mis encargadas también estaba de vacaciones, y cuando volvió esta semana se enteró de todo lo que había pasado la semana pasada y de todo lo que hice. En mi tienda admito que les tengo mucho cariño a la mayoría de mis compañeros, a nivel personal, a nivel laboral... a veces los mataba a todos. La cosa es que mi encargada me dijo que de buena a veces soy tonta, y razón no le falta, y me amenazó. Me dijo que si me veía ayudar a alguien con su cierre me ponía 2 meses a limpiar baños y como que no me apetece, así qué el viernes fue la primera vez que no ayudé, ni hice el trabajo de nadie, sólo el mío. Me sentí rara, os lo juro, yo no valgo para estarme quieta si no hay trabajo. Por suerte hubo bastante trabajo y no tuve que quedarme parada mucho tiempo.
El sábado cuponeaba con un compi por la mañana y cuando salí del cuponeo pasé a comprar cosas ricas para desayunar y me fui a casa de mi chico. Éste finde está solo en casa con uno de sus hermanos, y fui a comer con ellos y a estar con mi chico. Por la noche volví a trabajar, hacía tiempo que no estábamos los 3 de cocina juntos en la cocina, hubo trabajo, no paramos, salí que me dolían los brazos de estirar, pero estuvo bien. Aún así salí de mal humor, estábamos trabajando y con una de las encargadas ayudando en cocina, y mientras yo estiraba, ellos estaban haciendo pizzas, de cachondeo, risas, gritos, tenía que estar pendiente a todo. Además tenemos uno de los hornos rotos desde hace más de una semana, y con ese nivel de trabajo tener solo un horno funcionando... es complicado. De camino a casa llamé a mi chico para desahogarme y me quedé media hora en la puerta de casa hablando con él, ya que dentro no tengo cobertura. Cuando por fin entro en casa y me voy a la cama, quería verme algún capítulo de algo para relajarme antes de dormir pero el wiffi iba fatal y no cargaba nada, me entro sueño y me fui a dormir.
Éstas últimas semanas he estado usando una app llamada 21 days challenge que es para ayudar a crear buenos hábitos. Son retos de 21 días. Empecé haciendo 2, uno de afirmaciones positivas, en el que todas las mañanas me metía en el reto y me salía una afirmación para ir repitiendo durante el día, y otro de agradecimiento en el que todos los días tienes que dar gracias por algo, ellos te preguntan por alguna cosa, por ejemplo, por qué personas que tienes en tu vida estás más agradecido o cosas así. Me sentaron muy bien, y al acabarlos, y después del caos de la semana pasada, he empezado con uno de 21 días de productividad. Voy por el 3 día y me siento mejor. He estado escribiendo, he empezado un taller por youtube de escritura, y estoy preparando cositas para poder subir aquí algo diferente y no estar siempre contando mi vida y desahogándome.
Poco más tengo por contaros, espero que dentro de poquito pueda empezar con cositas nuevas. Os iré informando.
Espero que os vaya todo bien.
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domingo, 30 de agosto de 2020

Semana interminable.

Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Yo deseando de acabe la semana, estoy agotada física y mentalmente.
Cómo os conté la semana pasada, el finde me quedé sola en cocina. Llevo desde el jueves pasado sin librar, me he comido 7 cierres seguidos, cuponeos, turnos dobles, y estoy que no puedo mas. Este fin de semana (sábado y domingo) cierra una de mis compis de sala, pero no sabe cerrar cocina, así qué le tengo que dejar todo hecho antes de irme para que solo le quede limpiar.
No he tenido tiempo para nada. Además mi chico está confinado, le hicieron la prueba del covid y le dan el resultado el lunes, asique no he podido verlo. He ido un par de veces a llevarle compra ya que no puede salir, pero siempre manteniendo distancia y sin poder darle un abrazo. Creo que eso ha sido lo más duro de la semana. Tenerle tan cerca y a la vez tan lejos, no poder estar con el cuando sé que no lo está pasando bien. 
Para colmo llevo constipada toda la semana, creo que mi cuerpo me está diciendo que me relaje de una vez, que me estoy sobre esforzando demasiado, pero aquí sigo, en pie. 
Me he levantado hace un ratito, y ahora me iré a por mi último turno del medio día, volveré a casa, acabaré de escribir, lo subiré a las 6, me echaré un ratito la siesta, y por la noche otra vez, eso sí, salgo a las 12 de la noche y por fin tengo 2 días libres. Con suerte mañana le dan los resultados a mi chico y, si son negativos, se viene a casa a que le cuide como no he podido cuidarle estos días. Eso sí, tumbada en la cama, no pienso levantarme en 2 días, me duele todo, me acaba de bajar la regla, y mañana será el peor día de todos, y conociendo a mi cuerpo, el constipado irá a más en los días libres.
Estoy ya en la puerta de la tienda, esperando a entrar, y planteándome subir esto antes de tiempo para poder dormir la siesta cuando llegue a casa. La verdad es que no me queda mucho por contaros, mi semana ha consistido en trabajar, dormir y comer. La verdad es que comer he comido fatal toda la semana, quitando los días que me ha dado por hacer ensalada, básicamente he vivido a base de cosas de la tienda.
Ya estoy en casa, os lo voy a subir antes así puedo echarme la siesta un rato.
Espero que os vaya todo bien.
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domingo, 23 de agosto de 2020

Trabajo, trabajo y más trabajo.

Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Para mí la semana ha sido bastante dura. 
La vuelta al trabajo ha sido mucho más difícil de lo que me esperaba, estoy cansada y me duele todo. Sabéis que empecé el domingo doblando turno porque una de mis compañeras empezaba las vacaciones. El lunes me tocó cerrar, parecía el típico día en el que no va a haber mucho trabajo. La primera hora se me hizo eterna, avancé cosas del cierre y poco más, estaba tranquila, hasta que empezó a salir un montón de trabajo casi hasta última hora, por suerte tenía bastantes cosas hechas del cierre antes del jaleo y pude salir pronto.
Martes y miércoles libraba, vino mi chico a casa cuando salí del cierre el lunes y se quedó un par de días. Se trajo la play, ya que la que había dejado en casa se la tuvo que llevar, y ambos tenemos un vicio muy grande con el Full Guys. El martes vino mi mejor amigo a vernos, preparé mojitos, le viciamos al Full Guys y fuimos a cenar al burger. La verdad es que fue una tarde muy buena y yo estaba muy feliz. El miércoles estuve de tranquis en casa con mi chico, nada mejor que tenerlo a mi lado para que el estrés desaparezca.
El jueves volvía a doblar turno. A mediodía fui más a limpiar que otra cosa porque no había mucho trabajo, y por la noche tampoco hubo mucho y salí prontito del cierre.
El viernes cuponeaba mi compañero, pero estaba malo del pie así que hice yo el cuponeo. Por la noche cerraba él, pero en medio del turno estaba fatal con el pie y se fue. Menos mal que una de mis encargadas me dijo que no me preocupara que cerraba ella, sino me comía los 3 cierres del fin de semana. Tampoco hubo mucho trabajo, el momento fuerte fue cuando mi compañero se fue a casa, al final yo salí a las 23 porque no había nada. El sábado doblé de nuevo turno, y mi compañero nos confirmó que el lunes iba a por la baja. Por la noche tuvo que venir una de mis compañeras de sala a ayudarme en cocina porque hubo mucho más trabajo del que nos esperábamos, aún así no salí tarde del cierre, aunque si agotada. Cuando llegué a casa, me estaba esperando una de mis compis de piso para que la invitaste a un mojito, y bueno, sienta bien un mojito con una amiga después de unos días tan jodidos. A todo esto, había que retocar el horario de la semana que viene, ya que de cocina uno está de baja y la otra de vacaciones... Imaginaros lo que va a ser la semana que viene, no libro ni 1 día.
Esta noche cierro de nuevo, espero que no haya mucho trabajo, porque una vuelta de vacaciones tan a saco como ésta va a poder conmigo.
Poco me queda por contaros, como veréis mi vida se basa en el trabajo, el trabajo y...el trabajo. Me estaba poniendo el champú matizador un día sí un día no a ver si consigo que el pelo quede blanco y entre unas cosas y otras llevo días sin ponérmelo. Aprovecharé ahora para dejarlo puesto un rato en lo que limpio el baño que está semana me toca a mí.
Espero que os vaya todo bien.
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domingo, 16 de agosto de 2020

Vacaciones y la vuelta a casa.

Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Yo la verdad es que sin ganas de que se acaben las vacaciones.
Como sabéis, hace 2 domingos empezaron mis vacaciones. El primer día lo pasé en casa, preparando la maleta, ordenando, colocando, ya que había podido traerme mi antigua cajonera de casa de mis padres y había que guardar todo.
El lunes me fui al pueblo con mis padres y mis hermanos. Empezaban la obra de arriba, por lo que estaban los obreros casi todo el día en casa. Esa semana las mañanas las pasé con mi madre que trabajaba en el turno de tarde, las tardes con mi hermano en la piscina, saliendo a pasear, o haciendo el tonto en casa, y por las noches tuve unas hermosas charlas con mi hermana. También fui a ver a mi vecina, y aproveché para hacer la mayor locura que he hecho con mi pelo. La idea era dejarlo blanco ceniza, pero mi madre me compró un solo tinte, nos quedamos muy cortas, así que, las raíces están blancas y el resto rubio. Admito que gracia no me hace, siempre dije que nunca iba a estar rubia, y mirarme ahora, Por no destrozarme más el pelo, ya que entre la decoloración y eso me lo he quemado muchísimo, estoy con un champú matizador para que quede blanco, pero lleva su tiempo.
El viernes por la mañana se iban mis padres a Valencia a pasar el fin de semana, y mi chico venía a casa. Tuve unas pocas horas sola, bueno, por la mañana vinieron los obreros, pero aún así tuve un rato sola. En ese rato, ya lo conté por instagram, decidí poner algo de música, meterme en la piscina y relajarme un rato. Me tumbé un rato en la colchoneta, tomando el sol, me senté en la piscina, y, por una vez, estaba tan relajada, que me puse a flotar en el agua y a meditar un ratito. Fue una de las mejores sensaciones de mi vida, sentía el aire entrando y saliendo, mi cuerpo flotando en el agua, el calor del sol sobre mi piel, la música de fondo, y mi mente se quedó en blanco. No sé cuanto tiempo estuve así, pero os juro que nunca me había sentido tan bien, tan relajada, tan en paz.
Mi chico llegó a la hora de comer, y nada, piscina, mojitos... Sí, aprendí a hacer unos mojitos que son un vicio. Fueron días tranquilos, después de una semana sin vernos. Disfrutamos mucho el fin de semana. 
Todas las tardes/noches salía con mi vecina, mi hermano y los perros a caminar una hora o así. El viernes salí con ella y el sábado con mi chico. La verdad es que fue un fin de semana increíble.
El domingo por la noche volvían mis padres, y nosotros nos fuimos por la tarde, pasé por casa a por un par de cosas, y pusimos rumbo a su parcela. Me iba con él y su familia un par de días. Iba súper nerviosa, sabéis que eso de ir con gente que no conozco y esas cosas no son lo mío, y menos con la presión de ser la familia de mi novio. Hice mojitos todas las noches, nos tocaron un par de días malos de frío y lluvia, pero, a pesar de que por la ansiedad me dolía el pecho, me lo pasé muy bien, no fue tan difícil como pensé que sería, me divertí mucho, estuve cómoda, tranquila, y fui yo. Me sentí como en casa, algo que no suele pasarme cuando no estoy en mi casa o en casa de mis padres, siempre me siento fuera de lugar, pero esta vez no, la verdad es que fueron días geniales. Bueno, menos mi última noche, mientas preparaba la ronda de mojito, y después de no haber conseguido más limón para hacer más mojitos, nos invadieron las cucarachas voladoras. El viento y la lluvia de la tarde ya nos obligaron a meternos dentro de casa un buen rato, pero después de cenar, con una sudadera se estaba bien en el porche, y nos apetecía tomar los mojitos fuera, disfrutando del aire, pero de verdad que fue una invasión en toda regla, acabamos todos dentro, encerrados, y alucinando con lo que pasaba. Con la tontería, nos teníamos que levantar a las 6:30 de la mañana para que mi chico me llevase a coger el bus a Tarancon para volver a Madrid, y de ahí a casa de mis padres, pues nos fuimos a dormir a eso de las 3 y pico, las 4 de la mañana, Nos metimos en la cama antes pero nos quedamos hablando y de risas con la prima y uno de los hermanos de mi chico.
Al final nos levantamos a las 7 y me llevó al bus que me dejo después de una hora y algo en Méndez Álvaro. La maleta la había dejado en casa de mis padres, pero venía con una mochila y mi bolso, que también es una mochila, hasta arriba, así qué decidí pasar por casa para dejar cosas, tardé más de lo que me esperaba, y cuando llegué a Azuqueca, había perdido el bus, y nada, casi 5 km andando entre cruzarme Azuqueca y subir hasta mi pueblo, recalco el SUBIR, todo cuesta arriba. Menos mal que corría el aire y no hacía un calor de muerte, pero aún así llegue muerta. Llegué casi a la vez que mi madre, comimos y me fui a dormir una pequeña siesta, estaba tan cansada que dormí unas 3 horas y media, y cuando salí a caminar con mi vecina y los perros, nos fuimos hasta el pueblo de al lado por el campo, un poquito mas de 5 km entre ir y volver. Acabé destrozada, más de 10 km caminados, pero, aún estando cansada, me sentó muy bien.
El jueves por la tarde, guardé todo para volver a casa, y me fui con mi madre a comprar, necesitaba urgente unas zapatillas para el trabajo, y un par para mí, ya que las mías estaban destrozadas. Al final me compré un par para el trabajo, y 2 pares que pillamos en oferta para mi, 2 Mustang que me tienen enamorada.
Entre ayer y hoy he estado descansando, organizando, he guardado todo lo que me llevé, puesto una lavadora. Ahora estoy con el champú matizador, y en cuanto acabe de escribir me iré a duchar. Mañana trabajo a medio día y por la noche, cuando vuelva a medio día a lo mejor os escribo también que tal la vuelta, que algo de tiempo tengo antes de las 18:00.
Esta mañana he vuelto al trabajo, y que bajón más grande, yo era feliz. Ya de por sí me han llamado para entrar media hora antes, las 2 horas y media que he estado se me han hecho eternas, y no quiero volver está noche, os lo juro, yo era feliz de vacaciones, pero bueno, ya era hora de volver a la rutina.
Espero que os vaya todo bien.
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Hasta la semana que viene amigos lectores!



domingo, 2 de agosto de 2020

¡¡Oficialmente de Vacaciones!!

Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? ¡Yo estoy de vacaciones☺️!
La semana por suerte ha pasado rápido. Solo libraba el miércoles, que iba a ir con mi chico y sus amigos al parque de atracciones, pero al final no fuimos y me quede en casa con él descansando. El jueves trabajaba solo por la mañana, salí llevando la comida para mis padres y mis hermanos, ya que era el cumple de mi madre, y me iba a casa a pasar la tarde. 
Fue una tarde en familia, en la piscina, descansando, y disfrutando. El viernes trabajaba por la mañana, y me volví por la mañana con el marido de mi madre cuando iba a trabajar. Bueno, por la noche estuve haciendo el tonto con mis hermanos. Con mi hermana, desde el patio, intentamos colar una pelota de tenis del perro en la habitación de mi hermano, al final, después de varios intentos, mi hermana la metió. Subimos a buscarla los 3, y la pelota no aparecía, ni debajo de la cama, ni en las estanterías, la cama, detrás del escritorio. Hasta el sábado no la encontramos. Cuando bajaba con mi hermana de nuevo, me resbalé y me caí en la escalera. Tengo un pequeño moratón en el brazo, uno un poquito más grande debajo de la rodilla, y uno enorme en el culo que me duele horrores, pero por suerte estoy bien.
El viernes era mi último día de trabajo y cerraba por la noche. Se me hizo pesado, pero no largo, y salí super feliz, vino a buscarme mi chico y se vino a casa conmigo. 
El sábado nos fuimos a casa de mis padres a comer, mi madre celebraba su cumpleaños con amigos por la noche, y fuimos a pasar el día. La pelota del jueves apareció en una caja que tiene mi hermano con juguetes debajo del escritorio, dentro de otra caja más pequeña🤦😅. Pasamos el día muy bien, me tomé un par de mojitos, cenamos con amigos, y recuperé mi cajonera, por fin. Volvimos medianamente pronto ya que mi chico se iba a ir a la parcela por la noche, pasamos a recoger unas cosas por su casa, por la gasolinera y vinimos a mi casa. Bajamos la cajonera, cogió las cosas que tenía aquí y se fue. Hoy estoy de tranquis en casa al final, que se me jodieron los planes que tenía, pero bueno, mañana me voy al pueblo y ya estaré 15 dias o menos fuera de casa, así que estoy lavando ropa, recogiendo y preparando la maleta. 
No tengo muy claro si el domingo que viene escribiré, o si me lo tomaré de vacaciones aquí también, aunque intentaré estar más activa en Instagram estas vacaciones. El domingo 16 ya si escribiré seguro, y empezaré a trabajar también.
Espero que os vaya todo bien.
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miércoles, 29 de julio de 2020

Semana agotadora

Buenas tardes amigos lectores. ¿Qué tal estáis? Yo esta semana estoy bastante agotada. 
He tenido mucho trabajo, mucho doblar turno, mucho cierre, y la verdad es que me duele todo. Vuelvo a tener fatal el pie, pero este mes no he podido ir al podólogo, la espalda me duele horrores y tampoco he podido ir al fisio. 
El sábado que viene, día 1, empiezan mis vacaciones. Probablemente el fin de semana me quede en casa descansando, luego me iré un par de días a la parcela de mi chico con él y su familia, y luego al pueblo. Si sale todo bien, tendremos la casa y la piscina nueva unos días para nosotros solos, ya que mis padres se van, y cuando vuelvan, me quedaré con ellos unos días a disfrutar de mis vacaciones en familia. Que al final, estas semanas, he librado días separados y no he podido ir a verlos. Bueno, hoy (domingo) es el cumple de mi chico, así que este finde lo paso con el, y el jueves que solo trabajo de mañana, cuando salga me iré a casa de mis padres también, que es el cumple de mi mami, y quiero estar con ella.
Por lo demás la semana ha ido tranquila, como os digo, con muchisimo trabajo, bueno, horas, trabajo no tanto.
De ánimos ahí sigo, con bastante ansiedad, no se si es por el trabajo, por las ganas de que lleguen mis vacaciones, pero entre el calor y la ansiedad, me está costando muchísimo dormir, y me pica todo el cuerpo, todo el tiempo. 
El lunes estuve con la tensión por los suelos, mareada todo el día, encontrándome fatal, era mi día libre pero al final, y estando como estaba, me tocó ir a trabajar y a cerrar. Fue un día bastante duro, ya que tenía la cabeza en otro sitio, me sentía mareada, rara, no sé. Al final se me acabó pasando, pero lo pasé bastante mal.
Bueno, os cuento del domingo pasado que poco os conté. Fui con una de mis compañeras de piso a la casa de ... (La verdad es que no sé de quién era) al cumple de otra de mis compañeras de piso. Es verdad que no era mi ambiente y que no estaba muy cómoda con gente que no conozco de nada, pero admito que me lo pasé bastante bien. Comimos un montón, tomé mucho sol, me bañé unas cuantas veces en la piscina, y volví con tiempo de darme una ducha e ir al trabajo. Acabé agotada, y el cierre se me hizo más duro que de costumbre, pero mereció la pena.
Poco más me queda por contaros, ya que no he hecho gran cosa está semana, a parte de trabajar, dormir y... Trabajar y dormir, no nos vamos a engañar, esa ha sido mi semana.
Añadido: Como el finde no estuve en casa, escribí esto desde el móvil, y desde la app, no me deja programar la entrada para que se suba sola, y se me olvidó. Lo siento. Me acabo de acordar. Si, estoy fatal, lo se.
Espero que os vaya todo bien.
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domingo, 19 de julio de 2020

Sin mucho que decir.

Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis?. Yo llevo un par de semanas algo complicadas.
La semana pasada no subí nada dado que no me encontraba muy bien. El jueves me empecé a poner mala en el trabajo, una mezcla de dolor de estómago y de ovarios que me estaba matando, pero ya sabéis como soy, en vez de irme a mi casa, me quedé a hacer mi turno, y mi cierre. El dolor era cada vez más fuerte y no podía casi moverme. Llegué a casa, y al rato le tuve que pedir a mi chico, qué llevaba media noche diciéndome de llevarme a urgencias, que viniese a buscarme y me acercase al hospital porque no podía más.
En el hospital estuve unas 16 o 17 horas, como no pudo pasar conmigo, se quedó un par de horas fuera hasta que vio que iba para largo, me hizo caso y se fue a casa. Los médicos querían descartar una apendicitis, como siempre que voy al hospital de Torrejón, en ese hospital no se van a quedar a gusto hasta que no me quiten el apéndice, os lo juro. Al final, como dije yo desde el principio, solo era una infección de orina, aunque de las más fuertes, ninguno de los calmantes que me dieron me quitaron el dolor.
El viernes libraba por lo que no había problema, y el sábado tuve que avisar muy a mi pesar de que no iba a ir a trabajar, ya que cerraba de nuevo y no estaba para eso. Además la fiebre subía y bajaba, y yo no podía ni con mi alma. El domingo trabajaba solo 2 horas, y por no querer pedirme la baja, y ya que era poco tiempo, fui a trabajar. El lunes libraba así que podía seguir descansando.
Por eso no estaba en condiciones de escribir la semana pasada.
Esta semana ya he ido teniendo más horas, y sigo sin estar del todo bien. Quería ver si escribía a principios de semana, pero me ha sido imposible, y ya pensé en esperar al domingo. El tema es que mañana (domingo) es el cumple de una de mis compis de piso, y como a medio día no trabajo, y lo va a celebrar en la casa del pueblo de un amigo, o no se de quien la verdad, nos vamos a ir a comer allí y a pasar la tarde, no volveré muy tarde, que trabajo por la noche, pero bueno, un día diferente. Realmente voy porque es su cumple y me apetece estar con ella, pero no conozco a nadie, bueno a otra de mis compis que es con la que voy, y el ambiente no es el mío, pero un día es un día y no creo que me haga mal salir.
Es sábado, y estoy planteándome el dejar esto publicado ahora, que mañana va a ser un día complicado
Por lo demás, el trabajo me vuelve a tener absorbida, no libro 2 días seguidos desde hace 3 semanas o 4, por lo que no puedo ir a casa de mis padres, vuelvo a vivir cansada, poniéndome mala, vamos, lo de siempre.
Mi estado de ánimo sigue bastante por los suelos, últimamente me apetece muchísimo estar sola, o con mi chico. Estoy desganada, preocupada, y no tengo ganas ni de hablar muchas veces. Hay demasiadas cosas dando vueltas por mi cabeza, es algo que no puedo controlar. Estoy en una montaña rusa de emociones que vienen y van, y no sé como pararlo.
Sé que después de una semana sin escribir, debería tener mucho más que contar, pero la cabeza no me da para más, y tampoco sé que más decir.
Espero que os vaya todo bien.
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domingo, 5 de julio de 2020

Cansada...


Buenas tardes amigos lectores, ¿Cómo estáis? Yo aquí sigo, la semana ha sido más de lo mismo.
Trabajo, casa, y poco más. En mis días libres quería ver si me iba con mi chico, pero al final no pudimos; iba a venir mi mejor amiga, pero tampoco pudo...
La situación me está matando, he cobrado menos que de costumbre, ya que estoy haciendo pocas horas en el trabajo, he pagado el alquiler, pero no lo que tengo atrasado, y no quiero tocar la cuenta hasta mediados de mes que es cuando me descuentan la factura del móvil, ya que ayer pasé a ver mi cuenta y me habían pagado el ERTE cuando no deberían. Hablaré mañana con el sepe para informar, pero claro, ese dinero lo tengo que devolver, y ya no se ni cuanto me queda para vivir. Además, a finales de este mes, es el cumple de mi chico. Yo, con el trabajo que tengo, suelo vivir al día y con lo justo. El año pasado ya no le pude regalar nada, y este año quería darle los 2 regalos, pero no se ni si podré con uno. 
Estoy cansada de esta situación, de vivir así, de no poder hacer nada nunca porque no llego. ¿Cómo no voy a vivir con ansiedad si ésta es mi vida? 
Busco trabajo pero con miedo. He trabajado en muchos sitios y con muchas empresas de trabajo temporal. Estoy cansada de no saber cuanto tiempo voy a estar en un trabajo, de saber si trabajo de un día para el otro, de no tener estabilidad. Mi trabajo actual me da estabilidad, sé que no me voy a quedar en la calle, pero no me da para vivir, ni psicológica ni económicamente. 
Vivo estresada, preocupada por cosas que no tienen que ver conmigo, no soy capaz de desconectar del trabajo, y eso que no tiene demasiado, trabajo haciendo pizzas...
En casa también me agobia todo, siento la necesidad de pasar mucho tiempo a solas, necesito distraerme y mantener la cabeza ocupada para despejarme y relajarme. Conozco esta sensación, estas ganas de no pensar, estas formas de bloquearme a mí misma, no es la primera vez que me siento así, que entro en este estado de estrés y agobio casi hasta el punto de paralizarme por completo, Los únicos momentos que disfruto de verdad y me siento bien al 100% son cuando voy a casa a ver a mis padres y mis hermanos, o cuando estoy con mi chico. Son momentos en los que me olvido de todo y solo disfruto del momento y de la compañía. Pero entre unas cosas y otras, no son muchos esos momentos.
Tampoco tengo muchas ganas de escribir la verdad, pero me prometí que esta vez no iba a dejar de hacerlo. Este blog es muy importante para mí, aunque todavía no pueda ponerme más enserio y empezar a hacer las cosas que tenía pensadas, pero ya lo dejé una vez, y no quiero que vuelva a pasar. Es una constante en mi vida que me mantiene en una pequeña rutina, no deja que me paralice del todo. 
La verdad es que creo que nunca había llegado a estos niveles de saturación tan altos, pero no quiero volver a caer en una depresión, necesito salir adelante, no rendirme, y a veces no sé como hacerlo, pero aquí sigo, intentando mantener las pocas cosas que hacen que no me paralice, y que intente seguir.
No sé que mas decir, la verdad, me distraigo con cualquier cosa, me cuesta concentrarme, y más hablando de estos temas. A veces me resulta difícil hasta escribiendo...
Espero que os vaya todo bien.
Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
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Hasta la semana que viene amigos lectores!

domingo, 28 de junio de 2020

Caos total y tranquilidad absoluta.

Buenas tardes amigos lectores, ¿cómo estáis? Yo la verdad es que hoy vengo un poco acelerada.
No sé como describir esa semana la verdad, ha tenido momentos de caos total, sobre todo en el trabajo, y momentos de tranquilidad absoluta. Lunes y martes trabajé, el martes me acosté muy tarde, ya que al llegar a casa tenía que poner a lavar los uniformes y la ropa que tenía para lavar, porque el miércoles me iba al pueblo a estar con mis papis y mis hermanos. El tema, es que estaba la secadora de una de mis compis puesta, y tenía que esperar a que se secase, igual ella me había dicho que la sacase cuando acabase mi lavadora, pero es que estaba chorreando la ropa. Al final la saqué a las 5 de la mañana y seguía húmeda, pero yo necesitaba la ropa porque volvía el viernes por la mañana, y a mediodía trabajaba, y necesitaba ropa para llevarme al pueblo. 
El miércoles me fui en renfe hasta Azuqueca, a la hora que salía mi madre de trabajar, así me pasaba a buscar y nos íbamos a casa. Pasé el día tranquila, con mi madre y mis hermanos, disfrutando de la familia. Conseguí que mi madre, que no hace lentejas en verano, hiciese una olla para guardármela en tuppers y traérmelas a casa. El confinamiento en sí ya ha sido una mierda, y sin lentejas de mi madre ha sido peor, pero ahora tengo reservas en el congelador, 😁 por las dudas.
Por la noche me quede hasta las tantas hablando con mi hermana, y muerta de calor durmiendo con Luke, mi perro, en el colchón conmigo, la verdad es que necesitaba algo así.
El jueves estuve con mis hermanos por la mañana, luego con mi madre, vino mi adorada vecina con mi sobrino/hermano/niño de mis ojos (su bebé que tiene un mes) a vernos un rato. Por la tarde quería salir con Luke a andar por el campo, pero empezó a llover, granizar... Fue un ratito, pero luego seguía haciendo mucho calor. Cenamos en familia en el patio, y ya sí empezó a refrescar, es más, cuando salí después de cenar con mi vecina a sacar a los perros por el campo, me tuve que poner una sudadera, joder, echaba de menos el frío y eso que el verano acaba de empezar.
El viernes me trajo Gon, el marido de mi madre, por la mañana cuando iba a trabajar, no estuve mucho con el porque está volviendo tarde del trabajo, pero disfruté cada momento, por pequeño que fuese. Llevaba en pie desde las 7 de la mañana, fui a trabajar a mediodía. No es que hubiese mucho trabajo, pero sí caos, siempre hay caos. En principio cerraba todo el finde uno de mis compañeros, parecía que no iba a poder venir y antes de irme me pidieron que me quedase los cierres del finde. Volví a casa, descansé un rato, intenté dormir pero fue casi imposible. La cabeza no dejaba de darme vueltas, Yo sé que necesito las horas y todo eso, pero es que este finde tenía la noche del sábado libre, tenía planes, y se me estaba jodiendo todo, con lo difícil que es tener una noche del fin de semana libre.
Cuando volví a trabajar por la noche, sentía que me iba a dar algo, estaba cansada, enfadada y desilusionada. Pero por una vez, el caos del trabajo me acabó beneficiando a mí. Os juro que no me podía creer cuando llegué por la noche y me confirmaron que al final sí venía mi compañero y yo me libraba de los cierres, aunque me hiciesen falta las horas. Las 2 horas que trabajé fueron las más cortas de mi vida. Salí feliz, y habiendo recuperado mi fin de semana.
El sábado, trabajaba a mediodía, y era libre hasta el domingo, mi chico estaba solo en casa, y vive al lado de mi trabajo, así que me fui a su casa. Pasamos la tarde y la noche juntos, y estuve feliz todo el tiempo. Puedo estar muy enfadada, muy cabreada con el mundo, pero es ver esos ojos y esa sonrisa y todo lo malo se va. Esta mañana he desayunado con el y me ha acompañado al trabajo.
He salido y he venido pitando, he hablado un ratillo con mis compañeras, y me he venido a escribir, Esta noche entro a las 21, tengo que escribir, ducharme, secarme el pelo, tengo que comer, que el otro día dejé descongelando uno de los tuppers de lentejas, pero cuando he llegado, con el calor y todo, pfff, no podía comer, pero creo que le voy a hacer caso a mi hermana y voy a ver si puedo comérmelas frías.
Y quiero dejar todo hecho antes de las 19, que tengo una videollamada con mi padre, mis abuelos, mis tíos y mis hermanos de Argentina, y como no sé cuanto se puede alargar, y yo tengo que salir de casa 20.30 o así, prefiero estar ya preparada, y si acaba pronto, me quedo descansando un rato. 
No me queda mucho más por contaros, a ver si esta semana tengo algo más de tiempo para centrarme en mi y en todo lo que necesito resolver, ya que estos días no he parado y no he tenido tiempo. 
Os voy dejando, que me queda mucho por hacer todavía y el tiempo vuela!.
Espero que os vaya todo bien.
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Hasta la semana que viene amigos lectores!

lunes, 22 de junio de 2020

Un domingo inesperadamente feliz =)

Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Espero que vaya todo bien. Yo admito que ayer me olvidé por completo del blog, en un ratito entenderéis por qué.
La semana ha ido bien, tranquila. El trabajo ha estado como siempre, y yo estoy cada día más quemada. Martes, miércoles y jueves libraba. Fueron 3 días tranquilos. El martes vi a mi chico, salimos a tomar algo y a cenar por ahí. El miércoles me quedé en casa tranquila, descansando, limpié el baño, estuve con mis compañeras, y poco más. El jueves vino mi osteópata a verme, llevaba sin verla desde que volví al trabajo y ya estaba destrozada de nuevo, y nada, por la tarde salí a pasear con mi chico otro rato y poco más. He pasado los días intentando estar tranquila, pensando en mi y en qué quiero hacer con mi vida. 
Este tiempo ha sido muy difícil, han pasado muchas cosas, y últimamente siento que no estoy siendo yo del todo. He tenido que tomar algunas decisiones que han sido extremadamente difíciles, y siguen siendo difíciles aunque estén tomadas. Pensaba que dejar pasar el tiempo iba a hacer que todo fuese más fácil, pero no lo es, no estoy muy contenta conmigo, pero se hace lo que se puede. Estoy algo perdida la verdad.
El finde trabajaba los 3 días pero sin cierres, viernes y sábado fueron días normales, y llegamos al domingo.
Ahora vais a entender lo que me pasó ayer. El domingo me levanté, me hice el café y me puse a responder whatsapps, al contestar en el grupo que tengo con mi familia, me escribió mi madre por privado. Ayer empezábamos con la "Nueva Normalidad", mi madre me preguntó a qué hora entraba al trabajo y le dije que entraba a las 20 hs, me preguntó si quería ir a comer a casa con ellos, que venían a recogerme y me traían por la tarde al trabajo. Ni me lo pensé, le dije que sí, me duché corriendo, me acabé el café, me preparé y salí a esperarlos. 102 días sin ver a mis padres, ni a mis hermanos. 
No creo que sea capaz de explicar lo bien que me sentí cuando llegaron a recogerme y abracé a mi madre, joder, es que no tengo palabras para explicarlo. Fue como si saliera el sol después de 3 meses de una tormenta horrible. A mis hermanos les dí la sorpresa. Por dios, ¿cómo pueden crecer tanto? Mi hermana está cada día mas hermosa, más loca, y más y más mayor. Pero el cambio que de verdad me impactó fue el de mi hermano. Tres meses sin verle y no solo está más grande y más bonito, sino que le esta saliendo bigote, y le ha cambiado la voz, mi niño tiene voz de hombre... no podía creérmelo. En serio, estaba alucinando. También me llevé unas cuantas muestras de amor en forma de arañazos de Luke, mi perro, que no puede evitar volverse loco cuando me ve, y más después de tanto tiempo. 
Fue un día lleno de emociones, de alegrías y de amor. Hacía mucho que no estaba tan bien y a gusto. Comimos, charlamos, puede que me bebiese unos cuantos tintos con mis padres, y un mojito, pero bueno, era un día para celebrar. Aproveché para ir a ver a mi vecina un ratito, que tuvo hace poquito mas de un mes a mi sobrino adoptivo, y todavía no lo conocía. Durante la tarde de ayer me sentí en casa, contenta, tranquila, sin ansiedad, en familia. 
Al final entre unas cosas y otras, me preguntaron en el trabajo si podía cerrar yo al final, y dije que sí. En principio trabajaba de 20:00 a 22:30, el día que más pronto salía de la semana, después de la gran tarde que había tenido, pero nada, llegué con la hora justa al trabajo, y con el cierre acabé saliendo a la 1 de la mañana, cansada, quemada, pero sin perder la alegría de los buenos momentos del día. Por eso se me fue la cabeza completamente, las cosas pasaron todas muy rápido, y hasta que no estuve en la cama a punto de dormir no me acordé que era domingo, y que no había escrito nada. 
Hoy vuelve a ser un día normal, en mi casa, con mis rayadas, mi ansiedad y mis miles de comederos de cabeza. Miércoles y jueves libro, por lo que me iré a casa de mis padres de nuevo. Un par de días en familia es lo que necesito. 
Éste es el resumen de la semana, no me queda mucho por contaros, sigo necesitando relajar la cabeza, y aclarar mis ideas, pero poco a poco algunas cosas empiezan a aclararse. 
Espero que os vaya todo bien.
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domingo, 14 de junio de 2020

Toca dar el siguiente paso.

Buenas tardes amigos lectores ¿Cómo estáis? para mí está siendo una semana algo complicada, para variar. 
El lunes era uno de mis días libres, pero al final le cubrí el turno a una compañera, fui a trabajar y a cerrar. Hubo trabajo, salí tarde, cansada... El martes trabajaba un par de horas y salía pronto, algo que no es muy normal. Pasó a buscarme mi chico, y nos vinimos a casa, aprovechando que el miércoles iba a ser mi único día libre. La verdad es que estuve muy bien los días que pasó en casa, tranquila, con menos ansiedad, mas alegre. Hacía tiempo que no venía a dormir un par de días seguidos. Me sentí bien, feliz, contenta. Se quedó conmigo la noche del martes, el miércoles y el jueves hasta que me fui a trabajar. Estar con él en casa me hizo muy bien, hacía tiempo que no estaba tan tranquila y contenta. 
El jueves trabajé un rato por la noche, sin mucho jaleo, y llegó el viernes. El viernes doblaba turno y cerraba, a medio día hubo algo de trabajo, pero no fue algo excesivo, salí cansada y me fui a comer con mi chico, En la tienda me había dado una pequeña crisis de ansiedad de nuevo y no me encontraba muy bien. Me dí cuenta hablando con él, que aunque parezca una tontería, mi trabajo me gusta, no es el trabajo de mis sueños, no es lo que quiero hacer toda mi vida, pero me gusta, y me da confianza. He tenido muchos trabajos a lo largo de mi vida, he trabajado en diferentes sectores, la mayoría de veces por empresas de trabajo temporal, y aunque trabajo bien, y doy lo mejor de mí, todo se acaba, en la mayor parte de sitios somos números, y da igual lo que hagas, más tarde o más temprano se termina. Es la segunda vez que estoy en esta empresa, y aunque para ellos siga siendo un número, para mis jefes directos y el personal de la tienda no lo soy, valoran mi trabajo, mi esfuerzo, y lo reconocen. Para ellos soy Flor, y sé que tengo una estabilidad que en otro sitio no tendría. Pero no avanzo, y la cosa no mejora, Vi el horario de la semana que viene y solo tengo 10 horas, y yo así no puedo estar, no puedo vivir. Creo que me he acostumbrado demasiado a la estabilidad y a poder ser yo, y me da miedo volver a ser solo un número. 
Lo que quiero, lo que necesito, es estabilidad, pero no estancarme como hasta ahora, quiero avanzar, mejorar, me gustaría volver a estudiar, algo que me da miedo, dado que no me suele salir bien, pero esta vez de verdad, quiero hacer lo que me gusta en serio, pero para eso primero necesito poder vivir, y lo veo difícil estando como estoy.
Esa noche cerraba, tuvimos trabajo pero no algo excesivo, en los ratos que no había mucho, pude ir avanzando cosas del cierre, y tenía tantas ganas de irme, que a la hora de cerrar al público, la cocina estaba limpia, todo recogido, a falta de muy poco para terminar. Llegue a casa y caí en la cama.
El sábado volvía a doblar, el problema es que me han vuelto a salir las heridas en los pies que me salen últimamente, nadie sabe el motivo, pero ahí están, me cuesta caminar, y estar de pie, me duelen muchísimo, me pican, y todavía no puedo ir al médico. El turno estuvo bastante bien, aunque tuvimos bastante trabajo, pero nada que no pudiésemos controlar. Volví a casa, preparé la comida, comí, descanse un rato y vuelta a la tienda. Por la noche hubo bastantes picos de trabajo, no era algo constante, pero acababa uno y a los 5 minutos empezaba otro, no pude ayudar mucho a mi compañero con su cierre, los teléfonos no dejaban de sonar, fue un poco caótico la verdad. Cuando salí estaba destrozada, llegué a casa y menos mal que a mediodía había hecho comida de más para cuando llegase por la noche. Cené en la cocina con las chicas, y cuando me vine a la cama directamente caí, me puse un capítulo en lo que me bebía el colacao de antes de dormir y no acabé ninguna de las 2 cosas. Hoy me he levantado medianamente pronto ya que tenía que escribir, pensaba dejar algo preparado en mi día libre, pero con eso de estar con mi chico, preferí aprovechar el tiempo con él. Esta tarde entro a las 19:00, tengo que ducharme y lavarme el pelo, quería dejar esto preparado, no quería subirlo tarde, tengo que comer y ver si me dejo cena preparada. En cuanto acabe de escribir me iré a duchar y a comer.
No me queda mucho más por contaros, solo que no se que hacer, creo que los días libres de esta semana los dedicaré a pensar, a ponerme en marcha. Llevo demasiado tiempo estancada y es hora de empezar a cambiar. Pero esta vez en serio. Sé que los cambios me dan miedo, y que este último año me he tenido que amoldar a muchos, pero ya es el momento de dar el siguiente paso.
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domingo, 7 de junio de 2020

Odio la normalidad.

Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Yo aquí sigo, con mucho estrés y demasiada ansiedad.
Esta semana al final sólo he librado un día en el trabajo, me he comido 5 cierres en 6 días trabajados, bueno, esta noche es el quinto, y ayer, que era el único día que salía pronto, me quedé una hora más para ayudar, hubo un nivel de trabajo como hace tiempo que no teníamos, bueno, lo que era un sábado normal antes del confinamiento, pero siendo menos de la mitad de personal.
La verdad es que creía que el volver a la normalidad en el trabajo, con horas, cierres, librando un día a la semana... me iba a hacer bien, iba a estar más distraída y la ansiedad iba a bajar, pero es todo lo contrario. Mucho trabajo, poco personal, demasiado agobio. 
Estos días la ansiedad me ha tenido demasiado irascible, las emociones van y vienen como quieren, he estado haciendo mucha meditación para intentar estar mejor pero ni eso me ayuda.
El único día libre de esta semana fue el miércoles, estaba con la ansiedad por las nubes, y había quedado con mi chico, él estaba intentando animarme, por la tarde nos íbamos a ver, pero yo me porté como una gilipollas. Resulta que él me estaba diciendo que sabía como animarme, que luego vería por qué lo decía y cosas así, y a mí, cuándo estoy en este estado, eso de dejarme con la intriga no es buena idea, me crea más ansiedad, me enfadé con el, me puse súper borde... estaba muy cabreada, y todo era porque el día anterior me había ido a comprar un regalo, un cojín - peluche con forma de emoji 😘. De verdad que me sentí fatal, fui una idiota, pero no soy capaz de controlarme cuando estoy así. Sinceramente, me ha encantado, sabéis que una de las cosas que más me gustan son los peluches, y aquí tengo pocos, pero en casa de mis padres tengo guardados todos los peluches que he tenido a lo largo de mi vida, nunca he tirado ni uno, bueno, faltan 3 si no me equivoco, porque mis hermanos me los han robado, pero a ellos se lo perdono, mientras no me roben más. Me sentí tan mal en ese momento por como me había portado, que mi chico se pensó que no me había gustado, pero la verdad es que duermo abrazada a ese cojín desde que me lo regaló, me tiene enamorada😍.
Últimamente, casi no tengo ganas ni de escribir, la cabeza no para, está a mil, pero mi cuerpo va lento. Estoy cansada, no tengo ni tiempo para quedar con la osteópata, teniendo los horarios a última hora, con tanto cambio de horario, no puedo avisarle con tiempo para cuadrar, vuelvo a sentir que vivo agotada, en el trabajo estoy super activa y todo bien, pero es estar en casa y joder, es horrible.
El día a día se me hace muy pesado la verdad, los momentos en los que realmente me siento mejor, aunque a veces la ansiedad me juegue malas pasadas, son cuando salgo a pasear o a tomar algo con mi chico, o cuando viene a casa. También cuando paso un rato con las chicas, esté como esté, siempre acabo riendo. 
De  nuevo estoy desconectando de la gente, y eso que estamos en la fase 1 y no he visto a casi nadie, estoy más tiempo hablando con mi chico y mis compañeros de trabajo, que con nadie.
Poco más me queda que contaros. estoy desganada, y con demasiadas cosas en la cabeza, mi concentración es prácticamente nula.
Espero que os vaya todo bien.
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lunes, 1 de junio de 2020

Volviendo a la normalidad, o eso parece...

Buenas tardes amigos lectores, ¿cómo estáis?. Os pido perdón por el retraso al subir la entrada, pero es que la semana ha sido un poco agotadora, lo que debería haber sido una buena semana por la vuelta al trabajo, ha acabado siendo un caos.
Lunes y martes estuve algo mas tranquila de la ansiedad, pero nerviosa por las ganas de volver al trabajo. 
El lunes vino a verme una amiga, pasamos la tarde juntas, salimos a pasear y nos juntamos un rato con mi chico, paseamos y la verdad es que estuve bastante bien. Mi amiga se quedó a dormir y el martes pasamos el día juntas, fuimos a tomar algo, así aprovechaba y celebraba mi último día sin trabajar, y por la noche se fue a su casa.
El miércoles llegó el gran día, es verdad que solo trabajaba 2 horas al medio día, pero tenía ganas, volver medianamente a la normalidad, trabajar, no estar encerrada todo el día o salir solo a pasear en los horarios establecidos, o ir a tomar algo, realmente me apetecía volver a sentirme útil, trabajar, ver a mis compañeros, pero claro, aunque sigo contenta por la vuelta, sabía que la paz por volver iba a desaparecer en algún momento y el estrés iba a aparecer de nuevo. Llegué, me dieron el cursillo que me tenían que dar sobre las medidas de prevención extraordinarias por la situación, y vuelta al trabajo. La verdad es que de mi tienda han sacado a poca gente del ERTE, a los 3 de cocina, 1 encargada y 2 repartidores. Otros 3 repartidores y 1 de sala que ya estaban fuera porque habían estado en la otra tienda. También tenemos 3 repartidores de la otra tienda, 1 encargada de la otra tienda, y 1 gerente de no sé donde la verdad. Somos muy poco personal y está habiendo más trabajo del que nos esperábamos, es un caos.
El reencuentro con mis compañeros ha estado bastante bien, la verdad es que los echaba de menos y todo, aún así echo en falta a todos los que no están. Ese día fue solo un rato y no estuvo mal. Por la tarde quedé con mi chico, salimos a pasear a las 20 hs y fuimos a tomar algo, y... bueno, resulta que tengo una pequeña gran fobia, las arañas... que haría yo sin él o sin mis amigas, que el martes estaban visitando a sus familias y no estaban en casa😅😂😂. Resulta que apareció una araña en mi habitación, y claro, no puedo acercarme, me dan pánico, y de matarla ya ni hablamos. Tuvo que venir mi chico a buscarme a casa para matarla, vio otra al lado de la verja de la ventana que suelo abrir y no podía matarla, así que está cerrada y abro la otra, y ya que estábamos, había otra en la entrada de casa, en la calle... es alucinante, lo siento, pero es que no puedo con ellas. Mi chico tiene que estar hasta las narices de mi, como mis padres o mis amigas😂 es más fuerte que yo, no puedo evitarlo.
El jueves libraba, me quedé en casa y por la tarde salí de nuevo a dar un paseo con mi chico y a tomar algo. Fue un día un poco complicado porque me volvió a subir la ansiedad muchísimo y bueno, al final más o menos la controlé, volví pronto a casa a cenar y a dormir, que el viernes empezaba lo bueno, o eso se suponía.
El viernes trabajaba un rato a medio día, y por la noche, además cerraba. Parece que la previsión de ventas era mas baja de lo que hay en realidad, y por eso de los 3 que somos en cocina, cada uno libraba un día del fin de semana. A medio día bueno, tuvimos trabajo, pero algo normal, y sin problemas, salí y fui a comer a casa de mi chico con su familia y pasamos la tarde muy bien. Empecé a sentir que volvía a la rutina, a la normalidad, me sentía bien. La noche en cambio, bueno, demasiado trabajo, poco personal, imaginaros, la vuelta a la normalidad que tan bien me estaba haciendo, y que iba a ser una vuelta a medias, ya que solo vuelve a la normalidad el trabajo, pasó a ser una vuelta a la normalidad al 90% incluyendo el estrés por el trabajo como si no hubiese pasado unos 74 días encerrada en mi casa sin poder salir ni trabajar. Salí casi a las 2 de la mañana, agotada, cabreada... 
El sábado volvía a doblar, y pasó algo parecido. A medio día todo bastante bien, volví a casa, comí, me eché la siesta, me duché y volví al trabajo. mi rutina de siempre. Bueno, vi una araña detrás de la puerta de mi habitación, menos mal que llegaba una de mis amigas y la mató😅. Por la noche hubo también mucho trabajo, pero fue algo mejor, además no cerraba yo, y cuando salí vino a buscarme mi chico y se vino a dormir a casa, el domingo lo tenía libre y hace mucho que no viene a dormir, entre el confinamiento y mi ansiedad no viene a casa mucho. La verdad es que me hacía falta pasar un día así, con él. Aún así la ansiedad me jugó una mala pasada, pero con el a mi lado no es tan malo, por eso ayer no me veía capaz de sentarme y escribir, menos teniéndolo en casa, y la verdad es tenía ganas de aprovechar el tiempo con él. Por la tarde salimos a pasear y por la noche se fue a casa. Bueno, y estando en casa en mi habitación me dio por ver otra araña, que mató mi chico, y anoche entré al baño y había otra...y todos dormían y mi chico no estaba... cerré la puerta y me fui al baño de mis compañeras... Vaya semana, ahora vivo paranoica en mi casa viendo arañas por todos lados, es una tortura😅😂 y sí, se que soy muy dramática con el tema, pero es que no puedo evitarlo.
Me espera una semana bastante dura, pero bueno, de eso ya hablaré el domingo, esta semana si que va a ser normalidad 100% en cuanto a trabajo se refiere.
Espero que os vaya todo bien.
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domingo, 24 de mayo de 2020

Divagando un poco.

Buenas tardes amigos lectores. ¿Qué tal estáis? Yo aquí voy, se me sigue haciendo muy duro todo esto.
Por suerte parece que la cosa empieza a ir mejor. Mañana empezamos con la fase 1, sigo sin poder ir a ver a mi familia, pero ya estoy algo más cerca de poder hacerlo. El miércoles parece que vuelvo al trabajo, aunque no es seguro, pero la sola idea de volver ya me hace bien.
La semana, como todas, ha pasado entre hacer nada, y hacer menos. Estoy cansada, saturada, la cabeza me va a explotar, yo no sirvo para estar encerrada. Es verdad que con los años, he pasado de estar en la calle prácticamente desde que me levantaba hasta que me acostaba, a apreciar más el tiempo pasado en casa, y a pasar mucho mas tiempo en ella. Pero aunque solo sea para trabajar, todos los días salgo, camino, paseo...
Este tiempo encerrada me ha hecho pensar en todo, he sido consciente de que necesito grandes cambios en mi vida. 
Necesito salir más, necesito cambiar de vida, de trabajo. Este último año me he estancado en mi trabajo, en mi vida, en mi habitación. Me tomé un tiempo para ir asumiendo los cambios tan repentinos que hubo en mi vida, y me he acostumbrado a esta nueva etapa. Me he demostrado que soy capaz de salir adelante a pesar de todo, pero ya va siendo hora de dar un paso más. En esta etapa estoy viviendo al día, tengo un trabajo que de da lo justo para mantenerme, vivo en una habitación, y sigo teniendo demasiados sueños esperando a ser cumplidos. 
Este tiempo ha estado muy bien, pero ya es hora de avanzar, de mejorar, de dejar de hacer las cosas a última hora, de no ver mas allá. 
Se que esta no va a ser mi mejor entrada, bueno, ninguna de las últimas, pero estoy en un momento en el que tengo que reflexionar, pensar, decidir, y no es fácil. Sabéis que escribir me relaja y me ayuda a aclarar las ideas. Creo que estas semanas he hablando más para mí que para vosotros, pero que necesito recomponer mi cabeza y empezar a hacer planes, el agobio por la situación hace que me cueste mas pensar y aclarar la cabeza.
Por suerte con esto de los paseos estoy algo mas tranquila, y si de verdad vuelvo al trabajo, por fin voy a poder volver a coger el ritmo que necesito para avanzar.
No tengo mucho mas que decir, creo que solo estoy dando vueltas para relajar mi cabeza, y no quiero marearos a vosotros también. 
Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
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