Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Yo ésta semana he estado mucho más tranquila, y he descansado bastante después del caos de la semana pasada.
Bueno, el lunes decidí que no iba a poner alarmas, que iba a dormir todo lo que pudiese, pero fue imposible. Me despertó una de mis compis a las 10 y algo de la mañana porque había movida. El hijo de mi compi y la novia estaban discutiendo y se lió la de dios en casa. Salí de la habitación tranquila intentando calmar los ánimo. Cuando parecía que todo estaba tranquilo me volví a la cama sin poder dormir, y al rato empezó todo de nuevo, y ya salí cabreada, pegando gritos e intentando poner orden. Me puse a limpiar la habitación, moví todos los muebles, saqué las bolsas de debajo de la cama, puse una lavadora, vamos, lo normal en un día libre. Por la tarde, y con la cosa mas calmada en casa, vino mi chico, fuimos a hacer compra y poco más.
El martes también libraba, y pasé el día tranquilo en casa con mi chico, bueno, esa era la intención. Resulta que llevo tiempo buscando una nevera para mi habitación, por eso de que desaparecen cosas. En un principio iba a ser una nevera pequeña para poder tener bebida aquí y poco más, pero desde que me desapareció el helado, hemos buscado neveras grandes, y así me quito de problemas. Pues él encontró una por wallapop por 30€ pero tenía la puerta rota, queríamos ir a verla pero no nos convencía y seguimos buscando. Él ya había hablado con la chica por la nevera, pero dejamos de hablar. La chica le escribió que si la queríamos nos la regalaba, si íbamos ese día a buscarla. Estamos sin coche, pero era cerca de casa, bueno a unos 500 metros, y allá que fuimos. La verdad es que la mujer de la nevera era un encanto, y alquila una habitación, así qué estuve hablando con ella, aunque no me acaba de convencer ya que la habitación es muy pequeña.
El caso es que decidimos traernos la nevera y ver si podíamos arreglarla. La bajamos de un 3 piso sin ascensor, la trajimos hasta casa con un carrito de estos de la compra pequeño y una tabla de madera para que el carrito aguantase y no se cerrase o partiese, y la limpiamos a fondo. La puerta se caía, la dejamos con unos cartones abajo para que se sujetase, y la verdad es que va genial, pero a mi me ponía muy nerviosa lo de la puerta y me dio el bajón, sentía que nada me salía bien, pero ahí estaba mi chico para darme ánimos. Pensamos mil formas de arreglarla, busqué recambios pero no encontré. El problema era que, en la parte de abajo de la puerta, donde va el enganche que la sujeta, se había partido y había un agujero.
El miércoles cuponeaba por la mañana pero no trabajaba más, mi chico me acompañó, me ayudó, y a la vuelta a casa lo invité a comer en un bar. Volvimos a casa y mi chico habló con sus padres por el tema de la nevera, a ellos se les ocurrió ver si se podía cambiar el sentido de apertura de la puerta, al parecer se puede hacer en casi todas las neveras, cosa que yo no sabía.
El jueves yo entraba a las 8 de la tarde a trabajar, y mi chico se volvía a su casa. La cosa es que cuando su padre volviese de trabajar venía a casa a ver si podía arreglar la nevera. Les tuve que dejar aquí e irme a trabajar, al final pudieron cambiar el sentido de apertura de la nevera y ahora la puerta no se cae y abre y cierra genial. Por la noche se acercó mi chico a traerme las llaves de casa al trabajo. Cuando llegué del cierre, me traje todo lo que tenía en la nevera de la cocina a la de la habitación.
La verdad es que el tema de la nevera os parecerá una tontería, pero para mí ha significado mucho, necesitaba que algo me saliese bien. Últimamente siento que todo me sale mal, estoy cada día mas agobiada y con ganas de mandar tanto mi trabajo como mi casa a la mierda, me apetece estar encerrada sola o con mi chico. Y del tema económico mejor ni hablemos, estoy muy agobiada, y esta pequeña victoria me ha levantado en ánimo un montón.
El viernes descansé por la mañana y por la noche fui a la tienda. Estaba en turno hasta las 12 de la noche, porque volvía mi compañero, el que estaba de baja, y cerraba él. Fue una noche rara y graciosa. La semana pasada una de mis encargadas también estaba de vacaciones, y cuando volvió esta semana se enteró de todo lo que había pasado la semana pasada y de todo lo que hice. En mi tienda admito que les tengo mucho cariño a la mayoría de mis compañeros, a nivel personal, a nivel laboral... a veces los mataba a todos. La cosa es que mi encargada me dijo que de buena a veces soy tonta, y razón no le falta, y me amenazó. Me dijo que si me veía ayudar a alguien con su cierre me ponía 2 meses a limpiar baños y como que no me apetece, así qué el viernes fue la primera vez que no ayudé, ni hice el trabajo de nadie, sólo el mío. Me sentí rara, os lo juro, yo no valgo para estarme quieta si no hay trabajo. Por suerte hubo bastante trabajo y no tuve que quedarme parada mucho tiempo.
El sábado cuponeaba con un compi por la mañana y cuando salí del cuponeo pasé a comprar cosas ricas para desayunar y me fui a casa de mi chico. Éste finde está solo en casa con uno de sus hermanos, y fui a comer con ellos y a estar con mi chico. Por la noche volví a trabajar, hacía tiempo que no estábamos los 3 de cocina juntos en la cocina, hubo trabajo, no paramos, salí que me dolían los brazos de estirar, pero estuvo bien. Aún así salí de mal humor, estábamos trabajando y con una de las encargadas ayudando en cocina, y mientras yo estiraba, ellos estaban haciendo pizzas, de cachondeo, risas, gritos, tenía que estar pendiente a todo. Además tenemos uno de los hornos rotos desde hace más de una semana, y con ese nivel de trabajo tener solo un horno funcionando... es complicado. De camino a casa llamé a mi chico para desahogarme y me quedé media hora en la puerta de casa hablando con él, ya que dentro no tengo cobertura. Cuando por fin entro en casa y me voy a la cama, quería verme algún capítulo de algo para relajarme antes de dormir pero el wiffi iba fatal y no cargaba nada, me entro sueño y me fui a dormir.
Éstas últimas semanas he estado usando una app llamada 21 days challenge que es para ayudar a crear buenos hábitos. Son retos de 21 días. Empecé haciendo 2, uno de afirmaciones positivas, en el que todas las mañanas me metía en el reto y me salía una afirmación para ir repitiendo durante el día, y otro de agradecimiento en el que todos los días tienes que dar gracias por algo, ellos te preguntan por alguna cosa, por ejemplo, por qué personas que tienes en tu vida estás más agradecido o cosas así. Me sentaron muy bien, y al acabarlos, y después del caos de la semana pasada, he empezado con uno de 21 días de productividad. Voy por el 3 día y me siento mejor. He estado escribiendo, he empezado un taller por youtube de escritura, y estoy preparando cositas para poder subir aquí algo diferente y no estar siempre contando mi vida y desahogándome.
Poco más tengo por contaros, espero que dentro de poquito pueda empezar con cositas nuevas. Os iré informando.
Espero que os vaya todo bien.
Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
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Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
Hasta la semana que viene amigos lectores.
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domingo, 6 de septiembre de 2020
Semana intensa y productiva.
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