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domingo, 23 de agosto de 2020

Trabajo, trabajo y más trabajo.

Buenas tardes amigos lectores. ¿Cómo estáis? Para mí la semana ha sido bastante dura. 
La vuelta al trabajo ha sido mucho más difícil de lo que me esperaba, estoy cansada y me duele todo. Sabéis que empecé el domingo doblando turno porque una de mis compañeras empezaba las vacaciones. El lunes me tocó cerrar, parecía el típico día en el que no va a haber mucho trabajo. La primera hora se me hizo eterna, avancé cosas del cierre y poco más, estaba tranquila, hasta que empezó a salir un montón de trabajo casi hasta última hora, por suerte tenía bastantes cosas hechas del cierre antes del jaleo y pude salir pronto.
Martes y miércoles libraba, vino mi chico a casa cuando salí del cierre el lunes y se quedó un par de días. Se trajo la play, ya que la que había dejado en casa se la tuvo que llevar, y ambos tenemos un vicio muy grande con el Full Guys. El martes vino mi mejor amigo a vernos, preparé mojitos, le viciamos al Full Guys y fuimos a cenar al burger. La verdad es que fue una tarde muy buena y yo estaba muy feliz. El miércoles estuve de tranquis en casa con mi chico, nada mejor que tenerlo a mi lado para que el estrés desaparezca.
El jueves volvía a doblar turno. A mediodía fui más a limpiar que otra cosa porque no había mucho trabajo, y por la noche tampoco hubo mucho y salí prontito del cierre.
El viernes cuponeaba mi compañero, pero estaba malo del pie así que hice yo el cuponeo. Por la noche cerraba él, pero en medio del turno estaba fatal con el pie y se fue. Menos mal que una de mis encargadas me dijo que no me preocupara que cerraba ella, sino me comía los 3 cierres del fin de semana. Tampoco hubo mucho trabajo, el momento fuerte fue cuando mi compañero se fue a casa, al final yo salí a las 23 porque no había nada. El sábado doblé de nuevo turno, y mi compañero nos confirmó que el lunes iba a por la baja. Por la noche tuvo que venir una de mis compañeras de sala a ayudarme en cocina porque hubo mucho más trabajo del que nos esperábamos, aún así no salí tarde del cierre, aunque si agotada. Cuando llegué a casa, me estaba esperando una de mis compis de piso para que la invitaste a un mojito, y bueno, sienta bien un mojito con una amiga después de unos días tan jodidos. A todo esto, había que retocar el horario de la semana que viene, ya que de cocina uno está de baja y la otra de vacaciones... Imaginaros lo que va a ser la semana que viene, no libro ni 1 día.
Esta noche cierro de nuevo, espero que no haya mucho trabajo, porque una vuelta de vacaciones tan a saco como ésta va a poder conmigo.
Poco me queda por contaros, como veréis mi vida se basa en el trabajo, el trabajo y...el trabajo. Me estaba poniendo el champú matizador un día sí un día no a ver si consigo que el pelo quede blanco y entre unas cosas y otras llevo días sin ponérmelo. Aprovecharé ahora para dejarlo puesto un rato en lo que limpio el baño que está semana me toca a mí.
Espero que os vaya todo bien.
Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
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Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
Hasta la semana que viene amigos lectores.

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