Esta semana al final sólo he librado un día en el trabajo, me he comido 5 cierres en 6 días trabajados, bueno, esta noche es el quinto, y ayer, que era el único día que salía pronto, me quedé una hora más para ayudar, hubo un nivel de trabajo como hace tiempo que no teníamos, bueno, lo que era un sábado normal antes del confinamiento, pero siendo menos de la mitad de personal.
La verdad es que creía que el volver a la normalidad en el trabajo, con horas, cierres, librando un día a la semana... me iba a hacer bien, iba a estar más distraída y la ansiedad iba a bajar, pero es todo lo contrario. Mucho trabajo, poco personal, demasiado agobio.
Estos días la ansiedad me ha tenido demasiado irascible, las emociones van y vienen como quieren, he estado haciendo mucha meditación para intentar estar mejor pero ni eso me ayuda.
El único día libre de esta semana fue el miércoles, estaba con la ansiedad por las nubes, y había quedado con mi chico, él estaba intentando animarme, por la tarde nos íbamos a ver, pero yo me porté como una gilipollas. Resulta que él me estaba diciendo que sabía como animarme, que luego vería por qué lo decía y cosas así, y a mí, cuándo estoy en este estado, eso de dejarme con la intriga no es buena idea, me crea más ansiedad, me enfadé con el, me puse súper borde... estaba muy cabreada, y todo era porque el día anterior me había ido a comprar un regalo, un cojín - peluche con forma de emoji 😘. De verdad que me sentí fatal, fui una idiota, pero no soy capaz de controlarme cuando estoy así. Sinceramente, me ha encantado, sabéis que una de las cosas que más me gustan son los peluches, y aquí tengo pocos, pero en casa de mis padres tengo guardados todos los peluches que he tenido a lo largo de mi vida, nunca he tirado ni uno, bueno, faltan 3 si no me equivoco, porque mis hermanos me los han robado, pero a ellos se lo perdono, mientras no me roben más. Me sentí tan mal en ese momento por como me había portado, que mi chico se pensó que no me había gustado, pero la verdad es que duermo abrazada a ese cojín desde que me lo regaló, me tiene enamorada😍.
Últimamente, casi no tengo ganas ni de escribir, la cabeza no para, está a mil, pero mi cuerpo va lento. Estoy cansada, no tengo ni tiempo para quedar con la osteópata, teniendo los horarios a última hora, con tanto cambio de horario, no puedo avisarle con tiempo para cuadrar, vuelvo a sentir que vivo agotada, en el trabajo estoy super activa y todo bien, pero es estar en casa y joder, es horrible.
El día a día se me hace muy pesado la verdad, los momentos en los que realmente me siento mejor, aunque a veces la ansiedad me juegue malas pasadas, son cuando salgo a pasear o a tomar algo con mi chico, o cuando viene a casa. También cuando paso un rato con las chicas, esté como esté, siempre acabo riendo.
De nuevo estoy desconectando de la gente, y eso que estamos en la fase 1 y no he visto a casi nadie, estoy más tiempo hablando con mi chico y mis compañeros de trabajo, que con nadie.
Poco más me queda que contaros. estoy desganada, y con demasiadas cosas en la cabeza, mi concentración es prácticamente nula.
Espero que os vaya todo bien.
Gracias, como siempre, por seguir aquí, por leerme.
Como ya sabéis, debajo de la descripción del blog está el botoncito para seguir el blog y no perderse nada.
También podéis seguirme en Instagram en la cuenta @reflexiones.de.una.loca
Os leo en los comentarios, tanto en el blog como en instagram, o a la derecha de la pantalla, en el blog, tenéis la opción de mandarme un mail.
Espero leeros pronto y que paséis una feliz semana.
Hasta la semana que viene amigos lectores!
No hay comentarios:
Publicar un comentario