Buenas tardes amigos lectores, ¿Qué tal estáis?
Sé que hace bastante tiempo que no escribo, y es que mi vida ha cambiado mucho en este último año. He necesitado bastante tiempo para amoldarme a estos cambios y volver a centrarme.
En enero de 2019 empecé a trabajar en una empresa en la que hace unos años ya había trabajado, y fue una experiencia bastante mala, pero no había otra cosa y yo necesitaba el trabajo. Por suerte, en la tienda en la que estoy ahora, la cosa va algo mejor.
A finales de febrero, después de casi un año de terapia, de aprender a quererme y cuidarme y, sobre todo, de aprender a pensar en mí, dejé al chico con el que estaba. Llevábamos casi 9 años juntos (nos faltaba menos de un mes para hacerlos), vivíamos juntos, pero hacía tiempo que no estábamos bien, por lo menos yo.
Además me enamoré de un compañero de trabajo, bueno, ya no trabaja conmigo, pero me hace muy feliz.
Trabajando aquí, tampoco pude volverme con mis padres, y la verdad es que mi sueldo no llega para nada, pero bueno, me alquilé una habitación, tengo de compañeras de piso a tres estupendas amigas, a duras penas llego a final de mes, pero he aprendido mucho.
Han sido muchos cambios y muy difíciles, pero me he demostrado que puedo salir adelante por muy difícil que sea.
En marzo acabé la terapia y me mudé. Me centré demasiado en mi trabajo, aunque no me aporte nada, en mí y en mi nueva relación.
Los meses pasaron tranquilos, dejé de hacer yoga, dejé de cuidarme otra vez; primero tenía que poner orden en mi vida, y es complicado, ya sabéis que me estreso por todo, y a veces el estrés me supera.
En agosto me fui de vacaciones con mi chico y he de decir que fueron unas vacaciones maravillosas. Una semanita en la playa, piscina, paseos, risas y mucho amor.
De las vacaciones volví renovada y con mucha fuerza, hasta que volví al trabajo. Fue ir a trabajar un día y acabar una semana de baja por problemas de estómago. Mi problema es que para el trabajo que es, y el rango que tengo, me lo tomo demasiado enserio. Muchas veces no solo hago mi trabajo, sino que también hago parte del trabajo de los demás, y eso es algo que no se valora. Esto hace que mi estrés aumente mucho, y cómo soy de las personas que eso se lo calla y se lo guarda, acaba saliendo en forma de enfermarme.
A partir de ahí el año fue decayendo. En septiembre falleció mi tío de un derrame cerebral masivo. Fueron unos días especialmente duros para todos. Para colmo, yo trabajaba todos los días y cerraba, lo que implica salir mínimo a las 24:30 o 01:00 de la noche de la tienda.
La primera semana de noviembre me la tomé de vacaciones, pasé unos días en el pueblo y el resto de días en casa. Volví al trabajo después de una semanita de relax y, como en verano, trabajé un día y al día siguiente estaba de baja. De esta baja hablaré mejor la semana que viene ya que fue algo bastante grave, y por esta semana no quiero alargarme mucho más. Fueron 2 meses de baja, no volví al trabajo hasta finales de enero.
Llegamos a diciembre, el día de mi 30 cumpleaños, mis padres y mis hermanos se tomaban un vuelo a Buenos Aires a pasar las fiestas con la familia. Yo, por el trabajo, no podía ir, y con la baja menos, así que me quedé aquí. El día de mi cumple no hice gran cosa, desayuné con mis padres y mis hermanos, los acompañé con mi novio al aeropuerto, volví a casa, donde mis amigas me habían hecho una flor con globos en la puerta de mi habitación y poco más.
La noche buena la pasé tranquila en casa con una de mis compis y su hijo, fue una noche relajada, cenamos, y me acosté pronto, no estaba en condiciones de salir ya que no me encontraba muy bien.
En noche vieja me fui a casa de los Ramos, una familia amiga nuestra desde hace años, sus hijos y mis hermanos iban juntos al cole, y ahora son mis hermanos adoptivos, y Rosa, la madre, es mi compi de conciertos.
La verdad es que pasé una noche increíble, en familia, con mucha comida, risas y diversión.
En resumen, este ha sido mi último año, y recién ahora me siento con fuerzas, no solo para retomar este proyecto que es tan importante para mi, sino también para empezar uno nuevo, en conjunto con una muy buena amiga, pero de este nuevo proyecto os informaré mas adelante, solo puedo decir que estoy muy ilusionada y con muchas ganas de que lo veáis.
Por esta semana lo dejamos aquí, la semana que viene hablaremos más a fondo de esos dos meses de baja y lo que me pasó. He vuelto con mucha fuerza y muchas ideas para que hablemos.
Gracias por todo, por esperarme, por seguir aquí.
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Estoy deseando leeros y saber que os parece todo, y de qué os apetece que hablemos.
Feliz Semana Amigos Lectores!!
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